Mis letras versadas

Mis letras versadas

viernes, 28 de julio de 2017

Mi secreto



Mi secreto he de hilvanar mientras yo viva,
aturdido en lo abismal de los desvelos,
atrapando los  poéticos anhelos
con la musa del instante que motiva.

Es la voz de aquel perdón a la deriva
quien decide acicalar su propio vuelo,
prediciendo corazones paralelos
al mostrar la tan osada perspectiva.

Revelada la inocente tentativa
al vivir la soledad en cada duelo,
fluye intensa la memoria compulsiva.

Y me llena el surtidor sin más recelo,
atesoro en el silencio lo que aviva
la esperanza que se empina en su revuelo.
  


martes, 18 de julio de 2017

El rocío del arpegio




Cuentan que un ángel guardaba
entre leyendas perdidas,
tantas páginas vividas
de amores que silenciaba.
Dadivoso atesoraba
el más frágil desatino
y hasta el beso libertino
del celoso caballero,
lo consintió lisonjero
el querube peregrino.

Vieron que al monte bajaba
para entretejer historias
en el hilván de memorias
que entre notas arropaba.
Su ternura superaba
lo trágico del abismo
del rencor, del egoísmo
y lo insano que lacera
el azul de primavera
y el rosicler del lirismo.

Dicen que al viento besaba
en la inquieta melodía
seductora en su ambrosía
a sus mimos se entregaba.
Amoroso cobijaba
el rocío del arpegio
compartiendo el privilegio
de la asombrosa aventura
que suspira en la locura 
traviesa del sortilegio.







jueves, 13 de julio de 2017

Desafío



¡Cuántas veces te he retado verso mío!
¡Cuántas noches sigilosas entre aciagos
he vencido al pensamiento sosegado,
entre azares caprichosos confundidos!
¡Cuántas veces me has hablado en el rocío!
¡Cuántas noches de placer en tus halagos
has vertido el manantial incontrolado,
en la acequia de suspiros encendidos!

No lamento el frenesí de mi delirio
ni la loca exaltación del desconcierto,
solo absorbo el arrebato, el desenfreno
que alucinan entre anhelo y desvarío.
No me insulta el apogeo de un buen cirio
ni el rezago de un espíritu liberto,
solo abrazo intensamente lo que es pleno
mientras tienta en su algazara un desafío.






jueves, 8 de junio de 2017

Sin remedio



Rehúyes al impacto del momento
y evades hasta el brillo de mis ojos.
Presagio la estampida de mis versos
y anulo lo que fuimos, lo que somos.

Fugarse no es antídoto del tiempo
ni es lujo en el abrigo silencioso,
es vil ensañamiento y abandono
que aleja lo vital de nuestros sueños.

Deserta quien traiciona al universo,
aquel que se acoquina tras un rostro,
que insulta lo real maravilloso
y esconde la sonrisa tras un velo.

Apóstata y perjuro sin remedio,
blasfemo que se oculta entre sollozos,
desechas el primor de lo ingenioso
viviendo en el abismo de tus miedos.



Divina claridad



Divina claridad sin más frontera
auténtica en la diáfana aventura,
matiza con el iris la espesura
y alcorza su esplendor de primavera.

El mito de la rosa lisonjera
conspira en el frescor con su hermosura,
ofrece al universo que murmura 
lo intenso de su esencia verdadera.

Cantar que desde el alma se anticipa
fluyendo en el adagio que entreteje,
en tanto la nostalgia se disipa.

No dejes que el dolor hoy nos aleje
del sueño encantador que se emancipa,
ni el duelo del pasado nos maneje.

Impronta que eclosiona entre sus huellas
cual tinta insospechada en su desvelo,
se nutre con la lira del anhelo
en medio de un crepúsculo de estrellas.











sábado, 3 de junio de 2017

Vuelve a rimar la esperanza



Vuelve a rimar la esperanza
esa que jamás se pierde,
quien a la sombra florece
y al oasis engalana.
Vuelve a rimar en su holganza
en el placer que armoniza
y el regocijo se inspira 
hacedor de la mañana.


Vuelve la ilusa confianza
se acomoda en sus azares,
revela lo inigualable
en su labor de artesana.
Vuelve en la fiel alabanza
y en el iris diamantino
se enreda entre coralillos
en perfecta filigrana.


Vuelve sin miedos, a ultranza
sin vacilar y resuelta
sabe impregnar fortaleza
en la vida cotidiana.
Vuelve segura y alcanza
el verdor de la quimera,
trae consigo primaveras
y esa fe que es soberana.




viernes, 2 de junio de 2017

Vino breve y fugaz


Vino breve y fugaz, sin tropiezos divinos
en la brisa sutil cuyo anhelo revela.
Vino frágil quizás, pero nunca vencido
apartando el tal vez y la absurda sentencia
solo presto y vital, sin censuras ni mitos.

Vino breve y fugaz, sin ningún sortilegio,
el adagio escuchó en las rimas traviesas,
no buscó en el vergel, solo hurgó en el silencio,
contempló en su mirar el brillar de la estrella
que eclosiona al amar sin pedir privilegios.

Vino breve y fugaz en la umbrosa quimera.
Vino intacto a beber del torrente que inspira
sin siquiera anunciar ni augurar su presencia,
solo tuvo el honor de besar la sonrisa
junto al trino cantor que entre montes se empeña.

Acercando el vergel al divino remanso,
inefable el poder del perdón recupera.
Vino breve, al azar sin codicia ni llanto
solo quiso abrazar con sus alas viajeras
el desvelo frugal que encadena el ocaso.





miércoles, 31 de mayo de 2017

Sorprendiendo el mañana


 


Porque todo comienza con la ingenua sonrisa
sin buscar el apego, sin maldad ni artimañas,
porque es fiel en su vuelo, no lastima ni engaña
y despliega sus alas arropando la brisa.
Porque así es de sencillo, sin ropajes ni amarras,
vigilante obcecado de adorables auroras
que deambula fortuito entre azares y rosas, 
visionario y osado sorprendiendo el mañana.

Porque así cual bohemio, peregrina divino,
pues no esculpe teatros ni mendiga silencios,
porque admira la vida, minimiza los miedos,
no amedrenta, ni anula ni cuestiona el destino.
Porque escribe la historia burilando colinas,
embellece el ocaso y acicala la espera,
no confunde, se yergue, de armonía alimenta
cada instante del tiempo que regala la vida.