Mis letras versadas

Mis letras versadas

martes, 31 de diciembre de 2019

Podemos superar

Alcorza la esperanza en su armadura
la noble solución de sus primicias,
sondea desde el alma sus albricias
y deja en el anhelo la ternura.

Es tal la intensidad que se conjura
amando y bendiciendo las caricias,
sin miedos que quebranten las delicias
de aquello siempre fiel que nos murmura.

Son trinos que alucinan y enriquecen
las noches entre azares y desvelos,
que buscan alcanzar lo que merecen.

Viviendo esos instantes paralelos
en medio de pasiones que se ofrecen:
¡podemos superar todos los duelos!






miércoles, 25 de diciembre de 2019

El iris del amor



La esencia de tu luz se hizo valiente
contagiando el amor que nos inspira
en tanto alguna nota que suspira
revela su verdad más convincente.

El iris del amor se hace evidente
en medio de esa luz sin más mentira
tan plácida , tan fiel mientras admira
el gozo del placer irreverente.

El verso ha resumido su victoria
y el tierno rosicler que nos abraza
delata lo leal de nuestra historia.

La plena inmensidad no se disfraza
se muestra libremente en la memoria
en tanto a la falacia la desplaza.


martes, 24 de diciembre de 2019

Bendiciendo lo sagrado



Y la luz  cubrió los campos.
los senderos y rincones,
las vigilias, los salones,
horizontes y quebrantos.
Y también cubrió el ocaso
lo engalanó opalescente,
gozoso entre los placeres
del júbilo y la concordia,
la verdad que hace la historia
en la paz se hizo presente.

Y consagró a los humildes
con lo genuino del alma,
dio cotejo a la palabra
multiplicando sentires.
Acarició lo imposible
con el poder del milagro,
sin avaricias ni embargos
puso nombre a la belleza
que en espíritu se entrega
bendiciendo lo sagrado.



lunes, 23 de diciembre de 2019

Brillando en la verdad



Navidad: cuna de amores sinceros,
el tiempo del adviento y la esperanza
sagrado desafío en la añoranza
y reto de alcorzar nuevos senderos.

Camino en los preceptos verdaderos
que enfrenta la maldad y la venganza,
consuela en el dolor, la desconfianza
e impetra vehementes derroteros.

Concilia en la concordia con mesura,
eleva la pasión del regocijo
en tanto se propaga la ternura.

No entiende de censura ni entresijo,
sublime es fiel remanso en la amargura
y osada en su verdad sin escondrijo.

Aún en el silencio el acertijo
revuela en ese amor que no claudica:
¡brillando en la verdad que multiplica!

Revela su verdad




¡Es trino de esperanza que nos calma,
 trasciende las naciones, nos ensalma!

Es tiempo que acicala nuestra espera
presume de su estirpe verdadera,
leal, siempre capaz y mensajera
revela su verdad como escudera.

 Es canto de la paz, de la armonía:
¡envuelve en la sublime melodía!

Espíritu de amor que llega al alma,
inspira con su faz digna y sincera:
¡eclosiona bondad en alegría!

Adagio de esperanza



Susurro del amor entre primores
en tierna temporada de la espera,
el fuego del amor prende colores
y el invierno regala primavera.

Adagio de esperanza en la algazara,
placer de la plegaria en su revuelo,
candil que trae paz cual almenara
ofrece la piedad en el anhelo.

La paz llena la tierra presurosa
se acicalan bondades y virtudes,
la humildad deja estela luminosa
y sana las penurias e inquietudes.

Es eco del trinar de las naciones,
la historia insospechada se confiesa,
pondera al horizonte entre emociones
la alianza más leal en su promesa.

martes, 10 de diciembre de 2019

Nos inspira



Es aquello que surge con nobleza
aún cuando el dolor nos crucifica,
lo que invita al hacer que no claudica
y nos muestra del alma su grandeza.

Anhelo de pasión y fortaleza
impetra vehemencia y sacrifica,
la entrega siempre fiel que multiplica
la franca voluntad de la firmeza.

Sublime es ese amor que no traiciona,
que vive su verdad mientras admira
la osada voluntad que no abandona.

Sapiente siempre enfrenta la mentira,
supremo en su bondad también perdona
y libre en su albedrío nos inspira.




domingo, 8 de diciembre de 2019

Hagamos nuestro pacto por la vida



Sin provocar amor el crispamiento,
la odiosa irritación, la sacudida,
hagamos nuestro pacto por la vida
defendiendo el divino sentimiento.

Dejemos que el iluso pensamiento
traspase la frontera incomprendida
y busque esa verdad que no se olvida
guardada en el genuino juramento.

Quizás la conmoción, el desencanto,
nos dejen su secuela irreverente
perdiendo la dulzura de su encanto.

Entonces hace gala lo evidente
sanando cada herida del quebranto:
¡en tanto se dispone del presente!