Mis letras versadas

Mis letras versadas

miércoles, 17 de enero de 2018

Brota la fuerza vital



Brota la fuerza vital, pregona,
fluye gestando delicadeza
y ante el milagro su canto entona.

 Sabe del mundo, de su belleza 
y aunque el silencio no le apasiona
su elixir bebe con sutileza.

Viene luciendo piel de anfitriona,
alcanza el cenit con su lindeza
y es la alborada quien le obsesiona.

Diáfana fluye con su franqueza,
libera anhelos, nunca aprisiona
y es la esperanza su fiel proeza. 

Brota la fuerza vital, pregona,
sabe del mundo, de su belleza, 
viene luciendo piel de anfitriona,
diáfana fluye con su franqueza.



lunes, 15 de enero de 2018

Veo a la luna



Veo a la luna mimosa y bella
 entre los nimbos luce profusa,
siendo el lucero quien da querella.

Cuando al ardiente beso rehúsa
esplende el aura, su impronta sella
en tanto adora su andar de musa.

Y en el remanso su luz destella,
con la mesura de ninfa intrusa:
luna que danza cual fiel doncella.

Mientras sorprende sin más excusa
 el verso ilustre trocado en huella
y así promete su alianza  ilusa.

Veo a la luna mimosa y bella 
cuando su ardiente beso rehúsa
y en el remanso su luz destella
mientras sorprende sin más excusa.



lunes, 8 de enero de 2018

Un beso herido



Suspira en el pesar un beso herido,
sangrando en su dolor busca el abrazo,
no entiende la ironía del rechazo
ni el eco reticente del olvido.

Confiesa en el silencio incomprendido,
lo mucho que lastima el latigazo,
la oscura necedad  del puntillazo
 sacude en el caudal estremecido.

Es cierto fluye el llanto convencido,
desnuda la justicia ante el sablazo
y encara el paraíso prometido.

Presagio de un rapaz aldabonazo
se esconde tras su velo retorcido
y pega donde duele con su mazo.

En tanto suspicaz un beso herido
acude a la piedad de algún regazo.








sábado, 6 de enero de 2018

Me ilumina



Aún cuando el silencio es lastimero
el aura de su esencia me fascina,
la afásica distancia dictamina
la calma espiritual que yo prefiero.

Errante y sigiloso va ligero,
suspira en el versar que me domina
y absorbe en su cautela repentina
el ego de un espíritu viajero.

Así cuando se encierra prisionero
en medio del cansancio y la neblina,
se arropa en lo que guardo placentero.

La musa vigilante peregrina,
se prende del susurro misionero
en tanto con su astucia me ilumina.





lunes, 1 de enero de 2018

Mirando al universo


Nos llega en alocada escapatoria,
en la perplejidad de la sorpresa,
y en medio de su afán la fe profesa
luciendo su estocada promisoria.


De nuevo ha de ilustrarse nuestra historia,
el riesgo de cambiar lo que nos pesa,
plantarse en la osadía que se apresa
pendiente de prender en su victoria.


La tinta ha de plasmar la vehemencia,
el grito del ahínco vislumbrado
que sume a la verdad su digna esencia.


Es cierto, hay un camino insospechado,
tan solo se ha de hacer la diferencia
mirando al universo iluminado.