Mis letras versadas

Mis letras versadas

jueves, 8 de junio de 2017

Sin remedio



Rehúyes al impacto del momento
y evades hasta el brillo de mis ojos.
Presagio la estampida de mis versos
y anulo lo que fuimos, lo que somos.

Fugarse no es antídoto del tiempo
ni es lujo en el abrigo silencioso,
es vil ensañamiento y abandono
que aleja lo vital de nuestros sueños.

Deserta quien traiciona al universo,
aquel que se acoquina tras un rostro,
que insulta lo real maravilloso
y esconde la sonrisa tras un velo.

Apóstata y perjuro sin remedio,
blasfemo que se oculta entre sollozos,
desechas el primor de lo ingenioso
viviendo en el abismo de tus miedos.



Divina claridad



Divina claridad sin más frontera
auténtica en la diáfana aventura,
matiza con el iris la espesura
y alcorza su esplendor de primavera.

El mito de la rosa lisonjera
conspira en el frescor con su hermosura,
ofrece al universo que murmura 
lo intenso de su esencia verdadera.

Cantar que desde el alma se anticipa
fluyendo en el adagio que entreteje,
en tanto la nostalgia se disipa.

No dejes que el dolor hoy nos aleje
del sueño encantador que se emancipa,
ni el duelo del pasado nos maneje.

Impronta que eclosiona entre sus huellas
cual tinta insospechada en su desvelo,
se nutre con la lira del anhelo
en medio de un crepúsculo de estrellas.











sábado, 3 de junio de 2017

Vuelve a rimar la esperanza



Vuelve a rimar la esperanza
esa que jamás se pierde,
quien a la sombra florece
y al oasis engalana.
Vuelve a rimar en su holganza
en el placer que armoniza
y el regocijo se inspira 
hacedor de la mañana.


Vuelve la ilusa confianza
se acomoda en sus azares,
revela lo inigualable
en su labor de artesana.
Vuelve en la fiel alabanza
y en el iris diamantino
se enreda entre coralillos
en perfecta filigrana.


Vuelve sin miedos, a ultranza
sin vacilar y resuelta
sabe impregnar fortaleza
en la vida cotidiana.
Vuelve segura y alcanza
el verdor de la quimera,
trae consigo primaveras
y esa fe que es soberana.




viernes, 2 de junio de 2017

Vino breve y fugaz


Vino breve y fugaz, sin tropiezos divinos
en la brisa sutil cuyo anhelo revela.
Vino frágil quizás, pero nunca vencido
apartando el tal vez y la absurda sentencia
solo presto y vital, sin censuras ni mitos.

Vino breve y fugaz, sin ningún sortilegio,
el adagio escuchó en las rimas traviesas,
no buscó en el vergel, solo hurgó en el silencio,
contempló en su mirar el brillar de la estrella
que eclosiona al amar sin pedir privilegios.

Vino breve y fugaz en la umbrosa quimera.
Vino intacto a beber del torrente que inspira
sin siquiera anunciar ni augurar su presencia,
solo tuvo el honor de besar la sonrisa
junto al trino cantor que entre montes se empeña.

Acercando el vergel al divino remanso,
inefable el poder del perdón recupera.
Vino breve, al azar sin codicia ni llanto
solo quiso abrazar con sus alas viajeras
el desvelo frugal que encadena el ocaso.