Mis letras versadas

Mis letras versadas

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Doy gracias

Doy gracias

Doy gracias al amor al más eterno
 sublime emprendedor de lo supremo,
al ínclito dolor, al tierno anhelo
al gozo, la oración y a los desvelos.

Doy gracias al trinar de la alegría,
al eco espiritual de sus albricias,
al alba eclosionando maravillas
 y al vuelo de la ilusa golondrina. 

Doy gracias al perdón, al pensamiento,
al vasto discernir, a los recuerdos,
al tedio del ocaso y del invierno
que juntos atesoran los renuevos.

Doy gracias al derecho de la  vida,
al verbo que se crece en la justicia,
al bello amanecer en la vigilia
del álveo sortilegio que lo inspira.

Doy gracias al cansancio, al silencio,
al grito infatigable, la sonrisa,
al sano regocijo, fiel ejemplo
leal en el hacer que no claudica. 


sábado, 22 de noviembre de 2014

Junto al adagio



Pasa ligera fiel golondrina,
vuelan livianas las hojas secas
mientras cual perla brilla el rocío
y junto al viento deja sus huellas.
Soplan nostalgias las peregrinas,
cubren alfombras de ilusas sendas
mientras el eco de algún suspiro
es cual adagio del mar que anhela.

Azar de espuma, blancas acequias,
olas del alma que a la deriva
golpean sueños, rostros e idilios
entre mil notas de osadas letras.
Y se cuestiona el alma bohemia
que en su arrebato de amor inspira
este horizonte de impronta y trino
fluyendo en versos con vehemencia. 









viernes, 21 de noviembre de 2014

Sería



Sería tal suceso extraordinario
que el cielo escribiría el regocijo,
no importa si en el gris del acertijo
se escape algún sollozo involuntario.

Sería como un sueño visionario
abierto a la emoción sin escondrijo,
tan fiel a su verdad sin entresijo,
confeso en el umbral sin adversario.

Sería más que un tierno sacrificio
el aura de ese amor que no profana
 y expresa su grandeza sin censura.

Hermosa la más pura filigrana
que impetra vehemente y sin prejuicio
la ilusa inspiración desde su albura.







martes, 18 de noviembre de 2014

Quiso





Quiso besar la cruz, quiso adorarla,
enmudecer de amor y regocijo,
quiso afirmar su historia al sacrificio
dejando en el hacer su filigrana.
Para vivir la fe sin arrogancia
predica la humildad sin egoísmos,
ha de esperar el alba del bautismo
cual sabio sacramento de su alianza.

Atesorar el sol cual almenara
de luces en osado sortilegio,
y contemplar del alma su renuevo
para absterger senderos de nostalgias.
 Pudo alcanzar del arpa su tonada,
ilusa y melodiosa en sus arpegios
de afines serenatas entre versos,
 acordes de quimeras y alabanzas.

Fúlgido azar de auroras y hojarascas
quiso exornar su perla opalescente
y el nácar diamantino en los cipreses
pudo prender mirífica alborada.
Quiso inspirar anhelos, esperanzas,
 idílica obsesión de amaneceres
tan claros, cristalinos e indelebles
obrando en el milagro su algarada.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Y pasa un ángel

Y pasa un ángel, deja su estela
en la vigilia de esta obsesión,
no es la utopía de una quimera
ni la mentira de un falso amor.
Es el que abraza sin más fronteras,
 ángel genuino que cobijó
el horizonte de aquella estrella,
ese que besa mi corazón.
Busca en el limbo su eterna fuerza
y el fiel oasis de salvación,
mientras congenian la primavera
y el nigromante de su ilusión.  
 
Surca en mi espacio la azul promesa
mientras fluyendo cual surtidor,
pasa el anhelo, deja su huella
en tanto un ángel su luz me dio.
Llega en el cénit de mi desvelo
su filigrana perlas tejió,
mientras las ansias de un sortilegio
buscan respuestas a mi oración.
Y entonces pasa el iluso dueño
el que atesora en su resplandor,
lo más sagrado de este silencio
junto a la aurora del Dios Amor.



Aún



Aún en el ocaso de las horas
el álveo del crepúsculo florece,
se impone el frenesí precisamente
de anhelos bendiciendo las memorias.
No importa si es la luna la embustera,
no importa el escudero de mi suerte,
si siento en este amor desvanecerse 
el ciclo desvelado de las sombras.

Aún en lo difuso de la impronta
el eco de la musa no fenece,
se impone con su magia intensamente
afín con la armonía tentadora.
No importa si  es intensa o lastimera,
no importa si en su arpegio vehemente
tropiezan la utopía y lo rebelde
ilusas conjurando sus auroras.








viernes, 14 de noviembre de 2014

Son musas


Son musas del torrente matutino
ilusas y otoñales de la aurora,
que invaden las nostalgias seductoras
dejando en mi ventana su albedrío.
Sorprenden el mirífico delirio
del húmedo remanso opalescente
e inspiran tantos sueños vehementes
 infusas mensajeras del exilio.

 Lacera estrepitoso en el abismo
el húmedo mensaje de unos ojos,
que escrutan el ocaso silencioso
en medio de horizontes confundidos.
Impone la añoranza cual castigo
el numen que transpira desde el alma,
en tanto se atropellan en cascadas
memorias de sublimes laberintos. 

Son perlas del epígono acertijo
testigos del romántico que adora,
el tierno florilegio de las horas
versando en los oasis clandestinos.
Arrullo del requiebro peregrino
que incita la algazara confidente,
no importa si en desiertos o en vergeles
regala el pentagrama del lirismo.







miércoles, 12 de noviembre de 2014

Del llanto


Del llanto en la utopía del otoño
se escriben testimonios de añoranzas
y acequias en torrentes de palabras
expresan la nostalgia tentadora,
cargada de ansiedades entre escombros
que escrutan el gemido de las sombras.

Es cierto que despiertan las alondras
y el arpa misteriosa en su revuelo
se surte del rocío placentero,
y espera del romántico acertijo
la osada inspiración que se atesora
salvando lo ingenioso y lo genuino.

De lágrimas se antojan laberintos
de penas compartidas sin fronteras
y aún en la alborada una quimera
sorprende con su fe conciliadora,
fluyendo en el azarbe de lirismo
la grácil libertad que no traiciona.

Del llanto la verdad viste su esencia,
libera en el oasis la esperanza
y atisba en el crisol de la distancia
el diáfano albedrío de la aurora,
que invita al rosicler de primavera
aún en el ocaso de las horas.




En busca del verso





Va en busca del aroma de los mares
sedienta del carisma caribeño
quizás entre las nubes de recuerdos
encuentre su razón más delirante .
Va en busca de pretéritos errantes
si irrumpe en la verdad de la quimera,
 la musa de la prosa que regresa
e invade los desvelos sofocantes.

Va en versos la crueldad de un abandono
que impetra su lirismo vehemente
y el brío desvelado entre torrentes
de anhelos inspirando los antojos.
Va en versos el silencio doloroso,
y el triste sacrificio de un ropaje
disfraza la agonía insuperable
del llanto en la utopía del otoño.




jueves, 6 de noviembre de 2014

Lanzamos la esperanza

Oculto siempre ha estado en tu mirada
el gozo peregrino de un anhelo,
intento descubrirlo en mi desvelo
en tanto me regalas la alborada.

Pasión y desatino en la velada
de cómplices susurros en revuelo,
lanzamos la esperanza al mismo cielo
fluyendo desde el alma ilusionada.

Yo sé que en el suspiro confidente
tú entregas el oasis cual remanso
testigo del edén que no esclaviza.

Tan libre en al azar y en el descanso
la brisa de la aurora sorprendente
nos llega en su algazara antojadiza.


lunes, 3 de noviembre de 2014

En este adagio



Como en las serenatas nocturnales
me entrego a la ambrosía del rocío,
intento desprenderme del hastío 
y atarme a mis recuerdos ancestrales.

Cincelo en mis plegarias celestiales
el ánimo del gozo y del estío,
la huella sanadora en el vacío
que guardan las memorias tropicales.

Y el canto embelesado del suspiro
y el eco matinal de la esperanza
son fuentes del espíritu genuino.

Si acaso se atesora la añoranza
y vuela algún quebranto en su retiro:
me aferro en este adagio a lo divino.




Que no te has ido



Quiero decirte que no te has ido
porque presiento tu dulce calma
si abrazo el cielo con mi suspiro.

Soplo de vida que inspira el alma
junto a las hojas de azules sueños
visten alfombras de luz y plata.

Dejan sus huellas fúlgido empeño
si perseveran los desafíos
y no claudican fieles anhelos.

Sé que hay instantes más que sombríos
pero florecen en las veredas
tiernos remansos sin laberintos.

No se entristecen las rosaledas 
y aunque en los valles llore el hastío
su filigrana de amor nos deja.

Cuando en su holganza  el sutil rocío
con  prodigiosas perlas se hilvana:
siento en mi espacio que no te has ido.





sábado, 1 de noviembre de 2014

Más que un alma



El fruto que en tus manos deposito
es fúlgido, brillante en su ternura,
no es sólo la poética aventura
sedeña en un osado manuscrito.

Sé bien que el sentimiento es inaudito 
si alcanza la ambrosía de su holgura,
conspira el universo cuando augura
ilusa la esperanza al infinito.

Te entrego más que un alma opalescente
que irisa lo esencial sin espejismos
de sombras, de falacias ni rencores.

Confío en la palabra vehemente
leal en la verdad sin egoísmos,
dadora espiritual de sus valores.