Mis letras versadas

Mis letras versadas

miércoles, 29 de mayo de 2013

Alcanzando estrellas


Asumo el cansancio y el dolor que deja
la huella profunda de la despedida,
temores que duelen pero que no humillan
si al final el miedo revela sorpresas.
Declive y ocaso, renuevo o quimera,
senderos del alma que escriben su encanto
con perlas de sueños y pesar del llanto,
madrigal de auroras que alcanzan estrellas.
 
Presumo el talento de la musa inquieta
que atrapa entre versos la ilusión divina,
me asusta la noche de ingrata utopía
llena de espejismos en cumbres de esperas.
Respiro el aroma de la lira intensa,
que vence el abismo de la infiel cascada
del Nadir incierto de sombras extrañas,
abriendo horizontes: rompiendo cadenas.
 
 

 

martes, 28 de mayo de 2013

Y el ángel mi piel bendice



Sensual primicia de ensueño
de alborozo y regocijo,
revelando el acertijo
que adoniza iluso sueño.

Goza el ángel mi desvelo
en la cenital caricia
y apasiona la delicia
el orgasmo de mi anhelo.

Maliciosa y dulce brisa
clandestina en el deseo,
siente arúspice apogeo
cuando el Cénit profetiza.

Y levita peregrino
el rubor en su revuelo,
abrazando el terciopelo
del azar cuando alucino.

Sorprende el beso la aurora
en el albor que amanece
y enigmática fenece
la algazara tentadora. 

Deja huellas la romanza
de la noche que cautiva,
se desordena atractiva
en su délfica esperanza.

Nigromante el paraíso
en la mesura del alba,
se acrisola con el  malva
del preclaro compromiso.

Y el ángel mi piel contagia
si en el fuego aventurero,
fluye ardiente el hechicero
que su romance presagia.
 

 
 




lunes, 27 de mayo de 2013

Para mi Jaime Javier


Radiante mes que el gozo estimulaba
la espera del sublime alumbramiento,
soñando el milagroso nacimiento:
arrullo del amor que cobijaba.
 
Divino fue el dolor sin sufrimiento,
anhelo de la fuente que emanaba
destellos de la vida que llegaba,
cual tierno amanecer del firmamento.
 
Conservo en las memorias el instante
retando la emoción en la premisa
y el eco de tu llanto de inocencia.
 
Si abrazo en el recuerdo tu semblante
travieso querubín de mi sonrisa,
tesoro que bendice mi existencia.
 
 
 
 

martes, 21 de mayo de 2013

Dolor en el silencio


(Dedicado a víctimas y sobrevivientes de Oklahoma City
 devastada por un monstruoso tornado)
 
Dolor ante el silencio, la agonía
del crudo vendaval sin reverencias,
que horrible vitupera la inocencia
marchita en la congoja compartida.
 
Inerme y desolada la quimera
cual ágora indefensa ante la muerte,
sacude vulnerable lo imponente
solemne en el azarbe de tristeza.
 
Dolor en la silente despedida
esclava del azar que no perdona,
cegando con la fuerza aterradora
la luz del horizonte en su vigilia.
 
Desnuda la amargura sin consuelo
que aflige corazones en declive,
 anhela en el suspenso lo posible
y anida la esperanza en su renuevo.
 
Acequia de confianza, certidumbre,
plegarias de optimismo y fiel promesa,
conviertan lo sombrío en primavera
cual alba desafiante de virtudes.

lunes, 20 de mayo de 2013

Divino seductor


Te admiro ruiseñor de mis  cantares
divino seductor de iluso vuelo,
que trina en la emoción de los azares
la copla visionaria de mi anhelo.
 
Virtuoso el amuleto que acrisola
la noche conspirada en la locura,
gozando el madrigal que se arrebola
indemne de sosiego y de cordura.
 
Bohemio talismán de mi romance
que irrumpe el horizonte si presagia,
rijoso el sortilegio de su alcance
que excita cada nota con su magia.
 
Velada de un concierto que genuino
se aferra tentador a sus quimeras
e insomne en el desvelo peregrino,
evoca con donaire primaveras.
 
 
 

viernes, 17 de mayo de 2013

Loca de amar el idilio inminente


Luz cenital al besar de repente
en el arcén de la alquimia añorada,
gozo y placer en la ilusa mirada
cuando el clavel deshojó lentamente.
 
Tu corazón me atrapó confidente,
supo escrutar la primicia impulsada
por el rubor de la ilusa cruzada,
loca de amar el idilio inminente.
 
Pudo el azar sonreír lujurioso
en el edén del total desconcierto,
y el vendaval del anhelo impetuoso.
 
Si al descubrir en ardiente algazara
cual surtidor del rijoso concierto,
la fiel visión que mi amor vislumbrara.


 






miércoles, 15 de mayo de 2013

En el albur del silencio confeso


Te anidaré florilegio tentado
cuando al vibrar con el verso en mi boca,
he de atrapar la memoria que evoca
el rosicler nigromante gozado.
 
Te asumiré  cual placer silenciado
cuando el soñar con la lira provoca,
délfico edén que preclaro sofoca
la noche azul del encuentro velado.
 
Y junto al mar del deseo genuino
dejó su estigma el atávico beso,
cual seducción de tu andar peregrino.

Inquieto azar del elixir travieso,
néctar frugal del lirismo divino
 en el albur del silencio confeso.
 
 
 
 
 
 

 

sábado, 11 de mayo de 2013

A las madres generosas


Mes que proclama belleza
aromático entre flores,
deleitando en sus primores
las cascadas de nobleza.
Sublime amor y entereza
renovada en cada aurora,
no se rinde cuando añora
el arrullo del cariño,
en la mirada del niño
que se espiga sin demora.
 
Se regocija el jardín
en este Mayo florido
de homenaje merecido
y aromático jazmín.
Ruboriza el carmesí
del clavel y la amapola,
la brisa tierna tremola
con su fragancia divina,
como dueña peregrina
del presente que acrisola.
 
Divertida es la verbena
cual rosaleda de versos,
surcando los universos
y arrullando cada escena.
En tanto la musa plena
inspira su romancero,
trinando como el jilguero
sus tonadas más hermosas,
a las madres generosas
cual adagio lisonjero.
 
 
 

Luceros eminentes de mis sueños

Luceros eminentes de mis sueños
 ( A mis hijos Jaime y Jorge)
 
Contempla en lo sublime el alma mía
las notas inefables que no expiran,
acordes de constancia que deliran
y expresan la verdad de su ambrosía.
 
Amados en mis noches de osadía
retoños primorosos que me inspiran,
no importan los aciagos que suspiran
el gris de la frugal melancolía.
 
Callados o traviesos son los dueños
que afianzan el amor en lo divino
 e infunden el crisol en mis empeños.
 
Tesoros que acicalan el destino,
luceros eminentes de mis sueños:
que esplenden cual candil en lo genuino.
 
 
 

 

Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera

 
Mamita mía:
¡Cuánta emoción al escribir estas líneas que nos une con la fuerza del pensamiento!
Apenas unas horas que hablamos y esa voz hermosa que brota de tu alma dulcemente,  permanece con el eco inagotable del amor que hace milagros, levita en el sublime espacio que nos acerca aún en la oquedad del exilio, que impide el beso de tu corazón y el consuelo de tu amparo sanador.
Han sido tantos años separadas físicamente y esa lejanía duele. Inevitable dolor que no nos quebranta porque sabemos que la fuerza incondicional y la lealtad que nos une, no conocen de fronteras ni distancias. Siempre me dices que el universo conspira para que nuestro cariño se multiplique y nos haga más fuertes, más dedicadas, más humanas, bajo un mismo cielo que nos ampara con el cenital lucero confidente que tú y yo pactamos, el día de nuestra despedida en La Habana. Y  así lo siento, sin perder jamás la ternura, la delicadeza y la firmeza día a día, aún cuando lágrimas fluyen para inundar el alma en la tristeza y la nostalgia, la fibra de tu amor es el alimento inefable que nutre mis empeños y ahuyenta los ocasos.
Tú depuras mis angustias madre mía,
eres fuerza en el azar de mi añoranza.
 tú presientes la tristeza, la desdicha
y las dudas que atropellan mis palabras.
 
Eclosiona tu nobleza en la mirada
que trasciende en la energía peregrina,
inspirando la cordura, la constancia,
la mesura y la virtud sin avaricias.
 
El elixir de tu amparo madre mía
cual delicia  en el albur de mi esperanza,
es remedio en el remanso que optimista
se renueva en primaveras prolongadas.
 
Aquí estamos tú y yo mamita querida, siempre unidas por las bendiciones del afecto maternal que lo supera todo. Yo desde este lado del mundo y tú en la tierra amada que nunca olvido.
Pronto estaremos juntitas, si Dios quiere y entonces recuperaremos este tiempo en que los abrazos se detuvieron en el mismo instante en que el exilio distanció nuestras vidas. Para ese entonces la vida nos abrazará en su algazara y daremos  gracias por cada gota de rocío, por el arco iris, por el árbol que madruga su júbilo en el fruto de primavera y por aquel que despide su última hoja en el hastío del otoño. El ayer será tan solo eso que se prendió al recuerdo y ya no habrá más llanto, ni lamentos, ni quebrantos.
Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera con sus brazos repletos de arcanas esperanzas y atávicos senderos, te amo mami.
Tu Pocho: tu hijita Aimée.
 Mayo 11 / 2013
 

jueves, 9 de mayo de 2013

Soneto a mi madre


Madre mía: tan virtuosa y soberana,
eres rosa en el jardín que no suspira
marchitada en el dolor porque te inspira,
el milagro del amor cada mañana.
 
 Me acaricia tu sonrisa cotidiana
bendecida por el brío que delira,
cada instante de añoranza que conspira
de alborozo en el azar de mi ventana.
 
Algazara de jazmín y rosaledas
se desvelan generosas y esplendentes,
cuando admiro sin recato tu denuedo.
 
Y descubro las albricias sorprendentes
que superan las nostalgias y hasta el miedo,
mientras tanto tú  acrisolas alamedas.
 
 
 


miércoles, 8 de mayo de 2013

Y acrisola el horizonte una mirada


La tristeza revelada en la premisa
del anhelo que bendice cotidiano,
con el llanto maternal tan soberano
confabula en el silencio con la brisa.
 
Ella sabe de la angustia que no avisa
 quebrantada ante el Nadir de lo inhumano,
del hastío de lo adverso y lo profano
que confina en el destierro la sonrisa.
 
Es la madre del amor en tierna alianza
que trasciende en sacrificio y fortaleza,
atrapando en su bondad franca esperanza.
 
No claudica derrotada en la pereza
y acaricia con el alma la confianza,
embriagando la virtud con su grandeza.  
 
Si conmueve el santo llanto la rudeza
y acrisola el horizonte una mirada,
en el álveo de la noche coronada
se extrapola su beldad en fiel proeza.





Añoro madre mía tu consuelo

 
Tus ojos surtidores de esperanzas
pletóricos de albricias tremolando,
 escrutan los senderos acercando
distancias que conspiran añoranzas.
 
No escondes tu paciencia entre alabanzas
ni evades la mirada silenciando,
si el gozo del cariño va irisando
la tierna filigrana de enseñanzas.
 
Requiebro de tu amor que no claudica
y sueña en el quebranto una quimera
leal en la virtud que sacrifica.
 
Atávica beldad cual primavera
que arrulla milagrosa y multiplica
la fuerza maternal que me libera.
 
Y abrazo la emoción que plañidera,
conmueve su pasión ante el desvelo.
Añoro madre mía tu consuelo
y el eco de tu risa lisonjera.

 

lunes, 6 de mayo de 2013

Aroma de recuerdos


Evoco cual hechizo el verde valle
tan fresco entre silvestres rosaledas,
amparo de un amor inolvidable
besando mariposas las palmeras.
Crisol en el espliego reverdece
y atisbo entre mis manos azucenas,
que exhalan el aroma de recuerdos
mixtura de jazmines y gardenias.
 
Irisa la tempera el sortilegio
y asoma una añoranza sus primores,
refugio que adoniza inexorable
soberbias primaveras de pasiones.
Divina la mirada cristalina
que abraza  el rosicler del horizonte,
la vasta inmensidad  sin espejismos
y el eco seductor de los sinsontes.
 
Azul entre senderos y cantares
revivo la emoción en las veredas,
atávico invocar insuperable
emanan las rosadas madreselvas,
fragante en el enigma de los montes
trepando el toronjil, la hierbabuena
y el tierno coralillo que se esconde
travieso en las memorias de mi tierra.