Mis letras versadas

Mis letras versadas

viernes, 29 de marzo de 2013

Del Gólgota a la luz


Del Gólgota a la luz puente y camino,
misión de redención en el Calvario,
cual plena integridad que en el sudario
venció la soledad del peregrino.
 
Las huellas del dolor cual pergamino
escrutan la pasión del visionario,
grabando cual preciado relicario
la santa bendición de lo divino.
 
Misión de libertad rompiendo nudos
que ahogan la esperanza en el abismo
de absurdas necedades y ambiciones.
 
Y escribe con su sangre el heroísmo
la Cruz que fortifica los escudos,
que guardan el amor sin condiciones.
 
 
 
 
 

jueves, 28 de marzo de 2013

Amigo confidente en la plegaria


Caminos que se alienan de pobreza
sustentas en tus manos confirmadas,
que lavan milagrosas y sangradas
vertiendo en su primor santa grandeza.
 
Espíritu de hacer cual fortaleza
las obras majestuosas silenciadas,
milagros perdonando en las miradas
el vicio del rencor y su dureza.
 
Amigo confidente en la plegaria
que eleva la oración sin condiciones
y espera en el perdón fiel soberano.
 
Sin lujos ni egoístas intenciones
de avara egolatría solitaria
que esconde en su fachada lo inhumano.
 
 
 
 

Foro de poesía • Ver Tema - Parada frente a Ti.

Foro de poesía • Ver Tema - Parada frente a Ti.


Parada frente a Ti, en ésta tu morada,
tu Cruz de bendición clavándose en mi pecho
comparto en tu dolor: estigmas de la alianza
de eterna redención, Señor del Universo.

Parada frente a Ti, mis lágrimas no alcanzan
lavar tanta maldad, ingratitud, venganzas.
La sangre de tu amor es verbo de la alianza,
Calvario de Dolor: Plegaria de Esperanzas.

Te miro en esa Cruz, Jesús de los caminos,
sendero en el dolor y eterno compromiso.
Parada frente a ti en el Altar me hinco
con ansias de beber la fuente de ese vino.

Tu cuerpo, Mi Jesús en ese pan divino
alianza de tu amor que calma los vacíos.
Verdad de perdonar, bendito sacrificio
orando junto al Padre, tu fe en los Olivos.

Jesús de mi oración, hincada en tu morada
abrazo en esa Cruz tu fuerza y tu Palabra.
El Verbo del amor sagrado de tu alianza,
convierte en el perdón: consagra en la esperanza.

sábado, 23 de marzo de 2013

Animosa en su aventura


Por los campos y veredas
retoñan verdes los montes,
se acicalan horizontes
con zunzunes y verbenas.
Rosas, lirios y azucenas
que presumen su hermosura,
aderezan la llanura
primorosa y floreciente,
renovada plenamente
y animosa en su aventura.
 
Dadivosas las praderas
cual aguinaldos que inspiran,
se acicalan cuando admiran
florecientes primaveras.
Dejan huellas verdaderas
lo real  maravilloso,
del carisma generoso
que no somete ni humilla,
pródigo en la maravilla:
sublime en lo majestuoso.
 
Soberanos los senderos
revelan con regocijo,
el caprichoso acertijo
de los trinos mensajeros.
Los gorjeos placenteros
de pajarillos silvestres,
 armonizan los campestres
acordes de las campiñas,
sin tristezas ni morriñas
en derroteros alpestres.
 
 
 
 
 
 
Alpestres: Montañosos, ásperos, silvestres.
 

jueves, 21 de marzo de 2013

Renovada en su fortuna


En la celeste laguna
cortesana mariposa,
llega espléndida y gloriosa
renovada en su fortuna.
Radiante como la luna
entre sombras tentadoras,
viste con luces de auroras
 horizontes inocentes,
naturales, confidentes
de alboradas soñadoras.
 
El renuevo acariciado
en primicia aventurera,
con aroma a primavera
 y en el cenit consumado,
ilumina cual dorado
resplandor de la llanura,
deslumbrante en su lindura
fulgurante y esplendente,
del apogeo indulgente
con el trino que murmura.
 


Ingeniosa y peregrina
en el enigma furtivo,
 fluye el primor atractivo
cual ambrosía divina.
Si al volver la golondrina
en el albor que despierta,
amanece recubierta
la versada fantasía,
de inspirada melodía
con la dulzura que oferta.
 
 

 

sábado, 16 de marzo de 2013

Danza la lluvia



Danza la lluvia el encanto
 que florece en sus primores,
danza el relente de flores
y el rocío asperge el manto.
Se abrillanta hasta el quebranto
que se pierde con la aurora,
cual diamante que enamora
al plañidero lucero,
como cómplice hechicero
de la ninfa seductora.
 
Regia vence cual señora
que con su baile de estrella,
deja huellas de doncella
en la brizna tentadora.
Goza el alba sin demora
su frescor entre amapolas,
que arrebolan cual aureolas
el resplandor que enternece,
cuando la lluvia amanece
como sílfide entre olas.
 
 

 

jueves, 14 de marzo de 2013

Nuevas pasotas inquietas

Es jilguero que alborota
con su trino rosaledas,
entusiasma las veredas
con la rima que rebota.
Vuela libre cual gaviota
la pasota en su albedrío,
traviesa en el desvarío
entre notas zalameras,
que persiguen sus quimeras
en magnífico atavío.
 
Maripositas curiosas
se animan con regocijo,
revelando el entresijo
que tremola entre las rosas.
Nos sentimos fabulosas
entre versos lisonjeros,
que alegran aventureros
y entre  halagos las chacotas
bohemias en las pasotas,
cual requiebros placenteros.
 
Siento el céfiro que inquieto
sabe de amor y dulzura
y acoge en su travesura
al intrépido amuleto.
Libre de azares y escueto
arrebola en su fortuna,
con la brisa que oportuna
gratifica en su armonía,
la esplendente melodía
que sorprende con la luna.
 
Colma el hálito en la aurora
su derrotero de esperas,
complaciendo primaveras
el crepúsculo que adora.
Primorosa y tentadora
surca el caudal de primores,
irisando de colores
el albur de la aventura,
que regala su frescura
si trinan los ruiseñores.
 
 
 

 

lunes, 11 de marzo de 2013

Primavera de auroras


Primavera que invitas al renuevo constante,
que edifica criterios construyendo la alianza,
de senderos ilesos que alimentan las almas,
fecundando el denuedo, aspergiendo esperanzas.
 
Primavera de auroras que enternecen instantes
sin rencores que atrapen soledad y nostalgia,
fecundando lozana la quimera que alcanza
cuando plena trasciende cenital la alborada.
 
Primavera sin duelo que perdona elegante
el ocaso marchito que enlutó la añoranza,
 confinando tristezas entre montes y palmas
en distancias bohemias y en humildes semblanzas.


Primavera de albricias que eclosionan radiantes
en el vástago intenso  cuyo reto no plagia,
el retoño de sueños cual sublime enseñanza
que ha vencido desiertos en ilusa cruzada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

jueves, 7 de marzo de 2013

Sublime el corazón que danza en apogeo


 Cual ínclito trinar que arrullan las alondras
se postra la razón al cenit del deseo,
sublime el corazón que danza en apogeo
vertiendo la emoción  del néctar que eclosiona.
 
Danzando en el vergel de acordes mariposas
disfrutan el edén que acoge el universo,
susurran al vaivén del céfiro travieso
y anidan de placer: crisálidas de auroras.
 
El eco del amor trenzando sus historias
 bohemio en el azar de arúspice desvelo,
esplende en la humildad  grandiosa su renuevo
y asume la crucial conquista que acrisola.
 
Se adueña el corazón de sueños que tremolan
lozanos sin rencor ni ambiguos desaciertos,
flameante en la verdad exenta de misterios
que anida la virtud auténtica en su gloria.

 Cual ínclito trinar que arrullan las alondras
disfrutan el edén que acoge el universo.
Esplende en la humildad  grandiosa su renuevo
que anida la virtud auténtica en su gloria.
 
 

 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Mosaico de mis sueños: Cascadas de mis letras

Mosaico de mis sueños: Cascadas de mis letras
 
 
 
La inspiración que abriga la ilusión con denuedo,
acaricia sus alas y acrisola su vuelo,
en sublimes ardicias o en arcanos desvelos
que provocan e invitan al hechizo de versos.
 
Danza tu pluma en pedestal de penas.
Danza el amor la sinfonía inerte.
Danza la tinta su luz en la tristeza.
Danza la vida renuevos del presente.
 
Sin sombras del ayer en ónfalos poeta,
la danza del versar presume su destreza
y el genio de besar las rimas con las letras:
devela tu verdad romántica y bohemia.
 
Huellas que escriben y delatan, que escrutan testimonios,que secan el llanto y humedecen en la sequía del alma. Huellas que acercan corazones, que alejan los quebrantos y que sellan alianzas para siempre. Huellas que nos hablan o castigan, que ponderan o flagelan. Huellas que nos besan el silencio y nos marcan el sendero.
 
 
La distancia nos libera, nos compromete, pondera y ama con la misma intensidad que lastima o lacera.
Multiplica la ansiedad de un encuentro como también puede languidecer en la espera y en la soledad.
La distancia perdona el arrebato, tolera la incomprensión, conoce del sacrificio, de la lealtad y del compromiso.
La distancia habla de un tiempo, de un espacio, de un lugar.
Habla del poder del amor, de la evocación y de la sanación del alma.
Deja sus huellas y escribe las memorias que perduran en el tiempo.
 
Recorrer la vida día a día, consentidos por el amor que escribe sus azares, que ofrece y retroalimenta en el hacer cotidiano, viviendo el presente con denuedo. Amando el milagro de compartir la belleza del espíritu en todas las manifestaciones, con la sencillez de la brisa, la fuerza del mar, la armoniosa melodía del trinar de las aves en primavera, el inevitable rosicler del alba y el sublime poniente que acoge el cenital encuentro del crepúsculo con la luna de los sueños.
 
Almenaras de amor en medio de las sombras, en el pesar de la tiniebla que en el gris horizonte del dolor, somete en dudas y desconfianza, recrimina con rencor y odio, pretendiendo extender su penumbra nefasta. Hoguera de vida, del amor que enciende y acaricia, que consuela y revela su optimismo, que ilumina túneles con el candil de la esperanza.
 
Nada es imposible cuando nos proponemos alcanzar el cielo. Nada puede impedir nuestro vuelo en aras de nuevos horizontes, de revelar la posibilidad que vive en el interior del ser humano y que en su libre albedrío, construye con voluntad y fortaleza, no claudica ni se aliena, no se frustra en los intentos ni desmaya su fe ante las colinas de azares lamentables.¡Qué nada detenga el ímpetu del empeño, que traza senderos de esperanzas, que escribe nuestra historia y renueva el corazón en la alborada!
 
El corazón que atesora sus fortalezas y sana sus debilidades, que deja huellas y cosecha frutos, que no cierra sus puertas ante la posibilidad de renovarse, que irriga con su caudal de amor cada rincón de soledad o tristeza, para remontar con valentía y renacer de las cenizas, con la pasión inagotable del empeño hacedor y milagroso.
 
Huellas en la vida que marcan y dejan su estela de dolor.
Espacios que dividen esencias, que flagelan y destruyen, en medio
de la intolerancia y el caos ante lo nefasto y lo adverso.
Pero el amor siempre renueva, se pondera desde la grandeza del alma humilde que no se jacta de la arrogancia, sino que espera pacientemente encontrar el camino, donde la verdad se imponga con la libertad que no se espanta, ni claudica en la palabra.
 
Epígono romance de la luna traviesa,
fiel cómplice de anhelos y amante que nos besa
con el velo de asombros, peregrina y doncella,
siempre alerta y paciente, tan ufana y discreta.
 
 
No rendirnos ante la adversidad lacerante, no claudicar ante la intolerancia y la incomprensión, mirar siempre el entorno con optimismo, dispuestos a regalarnos la posibilidad de probar la fortaleza que habita en cada ser humano y que indemne de odio, de rencor y de cadenas, no se esclaviza ante las contingencias nefastas del quebranto, sino que renueva su capacidad de perseverar para alcanzar quimeras.
 
El amor nos enternece entre anhelos y quimeras.
Es la fuerza que mueve la vida, que la ennoblece y embellece con los valores plenos del alma, con su luz universal que no conoce de fronteras ni dimensiones, que sobrevive al desamor, a la adversidad,
a la simpleza de lo absurdo, para perpetuar su transparencia genuina y sin sofismas.
 
 
La oportunidad milagrosa de vivir requiere sacrificios. La espiritualidad eleva el pensamiento, desarrolla el visionario proyecto de alcanzar las metas, abrazar los sueños, desafiar espacios de espejismos yertos. Construir caminos e ilusos senderos con el fiel empeño de vencer los retos.
 
Las miradas hablan, revelan, esgrimen, censuran, delatan.
El silencio se lacera ante una mirada inquisidora, el orgullo se quebranta ante mirada húmeda del llanto que se derrama, o se enternece ante la ilusa transparencia del amor que expresa con un guiño su ternura. Puede una mirada convertir la soledad en esperanza.