Mis letras versadas

Mis letras versadas

viernes, 30 de noviembre de 2012

Flagela el corazón

 


Flagela el corazón la herida abierta
errante del capricho que eclosiona,
pendiente de la sombra descubierta
se aliena en el abismo que traiciona.

Y duele cuando sangra y se despierta
la triste soledad que se fusiona,
cual duda silenciosa que encubierta
presume la porfía que lesiona.

De ingrata necedad vive y ampara
la noche tempestuosa en el preludio
del sueño compartido en la algazara.

Flagela con el llanto que profana
y alcorza en el nostálgico interludio,
genuina cicatriz cual filigrana.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Pudo mi amor




Pudo mi amor enmudecer la brisa
y al céfiro insinuar de iluso viento,
al hálito intangible que de prisa
acosa la ventisca en su lamento.

Pudo alcanzar dilecto sentimiento
en el frescor del aura peregrina,
el amor sin clausura ni tormento
que augura su algazara clandestina.

Gozó mi amor la alianza diamantina
de intenso trovador inquebrantable.
Pudo el amor calmar la tremolina,
ruidosa, confundida e intolerable.

Albur del regocijo cuestionable
que inspira en el terral su infiel caricia,
avanza en el crepúsculo excitable
que añora el plenilunio en su codicia.

Pudo el amor saciar en la primicia
del beso acrisolado tiernamente,
pudo gozar el fénix de su albricia
y el eco placentero confidente.

Pudo el amor bohemio y consecuente
vencer la solitaria despedida,
pudo salvar hialino y esplendente
su náufraga quimera prometida.
 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Con la indemne esperanza

 


Con la indemne esperanza que libera desvelos
floreciendo genuino y esplendente el azar,
va surcando senderos y arbitrarios desiertos,
espejismos de anhelos en lejano palmar.

Con la indemne esperanza despojada de oprobios
y palabras vacías de adversario rival,
multiplican arpegios de ilustrados insomnios
la añoranza bohemia que eclosiona en verdad.

Con la indemne esperanza cobra vida el proverbio,
dimensiona la aurora tempestuosa el umbral
del errante horizonte que convida en silencio,
al preclaro proyecto del osado caudal.

Y conspira el retorno de un quijote indiscreto
con la ufana esperanza de la luz cenital.
Y en la exenta plegaria del arcano universo
se liberan quimeras de la hostil soledad.

Y consagra el nirvana del preludio del alba
el rosicler destello cual relente de paz.
Y aferrada e indeleble, sin mezquinas palabras
va la indemne esperanza peregrina y vestal.
 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Para mi amiga Sol Lora

 
 
¡Felicidades Sol Lora!

Goza el cielo de palabras
irisando la alegría,
con el preludio de vida
rubricando la esperanza.
El desafío te atrapa
entre versos que denuncian,
las mentiras que clausuran
la justicia entre falacias.
Mientras versa la añoranza
entre tus letras de auroras,
que vitalizan la historia
con tus huellas de monarca.
Luz irradia la constancia
de versátil peregrina,
que enternece con la lira
y subleva en su algarada.
Tan caribeña que irradia
el astro rey con su nombre
y es el lucero en las noches
que preconiza su acracia,
liberando la alborada
del capricho de los hombres.
Y goza anárquica el alba
que sonríe en su parnaso,
y despiertan los ocasos
sin azares de nostalgias.
¡Hoy asperge la algazara:
con el sol de tu mirada!
 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Escribo porque sí



Escribo porque sí, profundamente
indemne del perjuicio de otros tiempos,
ilesa de mentiras que atropellan
la utópica visión de mi universo,
en tanto el florilegio de mi lira
convierte el madrigal en sortilegio.


Escribo porque sí, tranquilamente
cual oda del versal sin cautiverio,
ilusa en el adagio que se enerva
e irrita ante el tapiz del hechicero,
que oculta la arrogancia y la codicia
y esconde en la ficción su desconcierto.

 Escribo porque sí, precisamente
romances en veredas o desiertos,
apólogos cual sabias moralejas
que inspiran alegóricos intentos,
versando en su ancestral melancolía
el Cenit del placer y el apogeo.


Escribo porque sí musa impaciente
inquieta peregrina entre los versos,
ingenua confidente de las letras
cual pléyade de epígonos bohemios,
vestal de acrisolada melodía
en délfico trinar de sus misterios.


Escribo porque sí cuando amanece
el alba rosicler en mi desvelo,
si aún en la fugada primavera
se aliena la quimera de un anhelo,
cual rúbrica que el alma en su armonía
asperge el musitar de su silencio.
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

En la noche traviesa



 
 


Es díscola la noche traviesa entre deseos,
indómito el aroma del numen que delira
y en medio del silencio las dudas se disipan
vagando la añoranza pletórica de anhelos.


Rebelde se acicala la dama peregrina
y alcorza en su diamante la luna que acrisola,
en tanto la mirada cetrina y tentadora
delata la romanza sublime que musita.


Fugaces las estrellas dibujan filigranas
de epígonos romances exentos de egoísmos
y brillan como hogueras luceros de optimismo,
traviesos cual candiles en noche de almenaras.


La danza de las ramas desnudas con la brisa
regalan la armoniosa vigilia ineludible,
y hespérides del cielo se acoplan apacibles
cual pléyades virtuosas de acrisoladas ninfas.


 Y el álamo discreto sacude sus nostalgias
mientras caen las gotas indemnes del estío.
Y el ingenio impetuoso, del gélido atrevido
acompaña la noche que asperge en su fragancia.


martes, 20 de noviembre de 2012

Canta el poeta




Canta el poeta
 
 
 

Canta el poeta la magia y la desdicha
y aciagos de un bohemio clandestino,
fluye el caudal torrente del lirismo
su acequia espiritual que se emancipa.

Cantan palabras el eco de la brisa
y el gris azar que emprende con su hastío,
canta el andar de ocasos peregrinos
la endecha universal que amor inspira.

Canta la angustia su ingrata melodía
y espera en el andén de su capricho,
augurios del poema vespertino
que asperge una quimera en sus enigmas.

Canta la pluma dilecta sus albricias,
desprende generosa el acertijo
que irradia en el placer su regocijo
y atrapa en el romance una caricia.
 

Canta algún sueño desvelos con la lira,
emerge el horizonte en los motivos
que abraza clandestino entre suspiros
y alivia la nostalgia incomprendida.

Canta el poeta la trova que no expira,
su voz va pregonando el heroísmo
de osada intrepidez cual compromiso
que alcanza el universo en su utopía.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Junto al fresno del parque



Junto al fresno del parque sentencio mi vacío,
caen hojas del tiempo que efímero despide
en alfombra dorada profanada de hastío,
del veterano otoño cual temporal expide.

Se desnuda el ocaso bohemio y atrevido
cuando seca el declive la cobija de amores
y han caído nostalgias ceñidas al quejido,
de ramas indiscretas que crujen sus temores.

La bruma emigra intensa y en el sitial sombrío
del indolente tedio que consume en ausencia,
la niebla se engalana gozosa al desafío,
que aniquila en esperas la indócil confidencia.

Algo de mi poema vitupera el capricho
que deshonra el arrullo cual vendaval de agravios
y en nefasta censura del incauto entredicho,
compensarán las dudas ingenuos desagravios.

Ya no espero aventuras de bergantes vacíos,
de epígonos romances y apólogos versales
que huyendo de altaneros ególatras baldíos,
tapizan sus azares de ilusos madrigales.
 

martes, 13 de noviembre de 2012

Elegía a mi abuela Estela ( Mamibela)


Elegía a mi abuela Estela ( Mamibela)
 




 En sueños todavía tu amor cubre razones
y añoro tu presencia, tu luz y tu sonrisa,
no siento que te has ido, esplenden tus caricias
que diáfanas cobijan anhelos y ocasiones.

En sueños y entre nubes alegras mis quimeras,
consulto con la aureola inquieta de primicias
y en el trinar divino de la empírea vigilia
te siento tan cercana cuando brilla tu estrella.

En sueños todavía me proteges abuela,
compartes los pesares y alientas la almenara
de intentos que no expiran en gélida alborada
e irradian tu sapiente constancia cual hoguera.

No hay páramos que alejen el nimbo que me arropa,
alcorzando en mi alma la confianza prudente
del preclaro sendero que apremiante converge
y que ampara el camino disipando las sombras.

Y te admiro en las rosas matizadas de auroras,
en el fiel crisantemo y en la orquídea discreta
que sembraron tus manos sin ocasos, ni endechas
cual primores eternos que ponderan memorias.

Los gladiolos silvestres y la blanca azucena,
la hermosa mariposa y el dondiego en las noches,
me hablarán de la estela que ha loado tu nombre
cual espliego en los campos de las palmas esbeltas.

En sueños cada noche me visitas abuela
y en lo intenso de un beso tus estigmas florecen,
cuando irrumpe noviembre de aguinaldos y nueces
y amanecen jilgueros arrullando praderas.

Jamás habrá en mi alma las lágrimas de ausencia
y tú estarás constante y eterna en la utopía,
contagiando mi vida de inefables ardicias
cuando irrumpes mis sueños: abuelita traviesa.

Entonces todavía tu voz será mi guía
y excelsas las gaviotas me hablarán sin tristezas,
cuando evocan recuerdos mis nostalgias bohemias
y el ancestral preludio del edén que acaricias.

¡Aquí dejo en mis versos la brisa que me inspira
el oasis que alcanza tu algazara divina!
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Desafiando los abismos



Va el errante de las letras
cual duende haciendo senderos,
cubre de atajos las penas
sorprendiendo derroteros.

Puja bárbara la historia
en el camino su alianza,
clama justicia y convoca
a su prole flagelada.

¡Marcha indómito el errante
desafiando los abismos!

Y el patriarca de las sombras
esplende haciendo caminos,
sin cadenas opresoras
ni moratorias de olvidos.

No hay añoranza diezmada
para el sueño peregrino,
no se aliena en la nostalgia
del atávico destino.

¡Marcha indómito el errante
desafiando los abismos!

Recurrente entre titanes
lucha, resiste y se inspira
en la razón litigante
que entre anhelos se emancipa.

Sigue el bohemio sin tregua
tan sapiente en su albedrío,
conspirando en sus proezas
y retando en su periplo.

¡Marcha indómito el errante
desafiando los abismos!
 

Sumida en mi utopía

 
 

 Sumida y abstraída en mi utopía
andaba suspirando en sus arcenes,
en tanto en el azar amanecía
anhelos escapando a sus desdenes.

Las hojas despedían suavemente
el verde de esperanza en el ocaso
y el gélido frescor plácidamente,
mecía en sus primicias el fracaso.

Y acá la alfombra de oro despedía
aromas del otoño en sus placeres,
en tanto con mi sueño yo esculpía
epígono versal de amaneceres.

Ventiscas de un preludio consistente
cual hilos platinados del remanso,
aspergen sus aciagos de repente
y adagios que se alelan sin descanso.

Incauto el horizonte en su porfía
ingenuo cual travieso entre las hojas,
difunde su inocente melodía
cual notas de imprudentes paradojas.

Inmersa en el vaivén de mi utopía
tan crédula y absorta en la quimera,
cautivo la frugal melancolía
y atisbo en el umbral mi primavera.
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Y yo pensaba que era una santa

 
 
PARA RETO DE PILUCA CUESTA
‘‘IRÓNICA INFIDELIDAD’’

Y yo pensaba que era una santa


Y yo pensaba que era una santa
la dulce amiga que compartía,
penas , sollozos, dudas, vigilias
y el regocijo de la alegría.
Yo que creía en la exigua oblata
que en un santuario su fe ponía,
sin sacrilegio ni apostasía
la presumida, sin herejías.

Toda mi historia yo le contaba,
más que detalles en las primicias
de aquellas galas que clandestinas,
daban gozosas apologías.
Cuando el bohemio beso entregaba
en el orgasmo de las caricias,
yo ponderaba cual peregrina
santo el pecado: tierna delicia.

Yo que estimaba que era tan santa
la encopetada y sutil amiga,
dio la sorpresa de loca orgía
con el corsario de mis sonrisas.
Y en buen concierto gemidos daba
tan azarosa cual sinfonía,
loco arrebato, romance y lira
fueron testigos de sus ardicias.
 

Retorna exhausta


 Retorna exhausta beldad fingida
tan consumida de agotamiento,
que al fiero viento piedad suspira.

Y en el ocaso llega rendida
casi suicida su amor flagela,
si se revela cuando agoniza.

Azota el tiempo su despedida
tan compungida que se consterna,
en la caverna de su apatía.

Sus alas tristes caen rendidas
tan confundidas en la congoja,
si se deshoja la infiel sonrisa.

En su derrota conspira herida,
sola y tullida sin más quimeras
ni primaveras que la bendigan.

Retorna exhausta tan conmovida
sin atrevida razón traviesa,
mientras confiesa cual paradigma:
el falso enigma de la belleza.
 

martes, 6 de noviembre de 2012

Amanece mi historia



Amanece mi historia cual albur en tu vida,
de nuevo en la mirada sonríen mis ardicias.
Amanecen de nuevo las ansias y pericias
plagiando en el romance su alianza compartida.

No hay afán en la noche cuando el tiempo persiste
y preludia el deseo su plegaria cautiva.
Amanecen silencios en la aurora furtiva
y acarician instantes la pasión que subsiste.


Mientras tanto en las sombras de la endrina llegada
azulada de aurora fugitiva y liberta,
se sorprende al abrazo de la noche discreta
entre antojos que invaden la insumisa alborada.


Sin embargo hay concierto del trinar confundido
de gemidos cansados delatando la magia,
del insomne apogeo que enajena y contagia
el presente donoso del orgasmo fundido.


Armonía en la noche que ha tentado caricias
y tu cuerpo me abrasa cual torrente encendido,
en desvelo bohemio que al placer se ha rendido
cuando asperge mi historia su romance de albricias.
 

sábado, 3 de noviembre de 2012

Se han de contar nostalgias

 
 


Se han de contar nostalgias del peregrino iluso
que zarpó con el alba confiado en sus misterios,
con la pluma apagada que sofocaba sueños
atrapada en los muros del universo oscuro.

Se han de contar pericias del bergante travieso
con venablo en el alma para flechar el Delfos,
en tierras de esperanzas bajo el primor de un cielo
distantes de palabras y ajenas al silencio.


Y dicen que añoraba los tórridos desvelos
rosicleres de auroras en el turquí de espliegos,
el estío segando quimeras entre versos
en las veredas tristes del palmeral bohemio.


Y cuentan que en la ansiada promesa su mirada
quebrada en los aciagos, infausta en la alborada,
buscaba en las distancias las palmas y almenaras
y el tropical destello sidéreo en las montañas.


Se han de contar razones, censuras migratorias
de absurdas enseñanzas y oprobios que pregonan,
epígonos caprichos de ufanos que deploran
la libertad genuina que esplenden las auroras.


Romántico genera nostalgias que obsesionan,
bergante en el camino, errante de la historia
zorzal de la armonía, jilguero que acrisola
el trino que amanece y alcorza las memorias.


Se han de contar romanzas del peregrino iluso,
hereje enamorado loando el plenilunio,
cual nómada y exiguo poeta vagabundo
que fluye en madrigales de ensueños y artilugios.


Y aún vuela su pluma nutriendo las leyendas
esculpiendo en su lira proféticas promesas,
bohemio peregrino de sagas y proezas
versando en la utopía su crédula epopeya.
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Apresura su andar



  Apresura su andar el final visionario,
no hay alquimia capaz que detenga al testigo
si se adueña el azar presuroso y amigo,
desafiando el ritual que condena al calvario.

Es letal el pesar de este tiempo corsario
agotado de amar recibiendo castigo,
tolerando el dolor de avatar enemigo
que flagela la paz cual abyecto sicario.


No será el corazón el frugal peregrino
ni el proemio vital del carácter cetrino,
si en la etapa final el rencor hace historia.


Y el oprobio sabrá del sofisma sangriento
fustigando rapaz la verdad y el talento,
expoliando en su andar cual justicia ilusoria.