Mis letras versadas

Mis letras versadas

miércoles, 31 de octubre de 2012

Melodía de otoño cuando llueve el amor




Melodía de otoño que acaricia nostalgias,
despedidas brumosas en el ocre dolor
y confiscan adagios con la lira del alma,
en las noches que agravian cuando llueve el amor.


Cuando llueve el amor cual sentencia que atrapa
la verdad evidente de un azar tentador,
eminente y asceta se enajenan las ansias
si el requiebro inefable se hace grata adicción.


Se hace grata adicción la divina añoranza
que en las notas virtuosas del ocaso precoz,
liberó en la quimera obcecadas distancias
en la tregua que el alba con su luz temperó.


Con su luz temperó la aflicción visionaria
sosegando la furia que atribula el rencor,
en la brizna discreta, quejumbrosa y callada
o en las bóreas inquietas de la endrina obsesión.


En la endrina obsesión la insumisa esperanza,
insurrecta se empeña cual bohemia ilusión,
de exiliar las ventiscas lastimeras e ingratas
y nostalgias de otoño cuando llueve el amor.
 

Luna azul en la noche de brujas

Imagen

Luna azul en la noche de brujas
se disfraza de henchida ilusión
y sonrisas de niños matizan
la inocente guirnalda de amor.

Ya la ronda vislumbra traviesa
el desvelo de un duende fisgón
y de verde con capa de estrellas
se enternece el intruso mirón.


Calabazas y hojaldres de almendras
con manzanas, canela y limón,
en la alfombra de hojas ilesas
centellean de ufano esplendor.


Mientras tanto la luna confesa
acrisola en el iris fulgor
y atinada el conjuro profesa
en la noche de hechizo y rubor.


Sortilegio de ingenuas quimeras
presagiando su estigma el albor,
que en la ronda de ilusas promesas
nigromante princesa embrujó.


Luna azul en vigilia perpleja
centinela del duende burlón,
en la rueda de sueños troquela
filigrana de etéreo primor.
 
Imagen 

martes, 30 de octubre de 2012

Romance del peregrino



    En el remanso apacible
del silencio consternado,
vuela el hálito que agrieta
los infaustos desenfados,
cuando injurian las quimeras
cual pletórico quebranto,
el torrente que se aliena
en nostálgicos aciagos.


Dicen que el sueño anidaba
sus promesas intangibles,
de esperanzas que traviesas
desechaban lo imposible,
mientras cautivas tristezas
otoñales cual declive,
vituperan la inocencia
agraviando sus confines.


Y el silencio sigue intacto
enmudece sus caprichos,
calla el aura su romanza
cuando el céfiro hialino,
va plagiando de añoranzas
tapices en los caminos,
en el azarbe del alma
del bohemio peregrino.


Cuentan que frágil corsario
alquimista y delicado,
efímero en su periplo,
melancólico y preclaro
cubre huellas del olvido
del pretérito fracaso,
conspirando clandestino
con el tedio del ocaso.
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Gime el romance su adagio

 


Gime el romance su adagio
entre páramos desiertos,
unge discreto sus notas
cual pentagrama del tiempo,
que trasciende las quimeras
entre avatares bohemios.
Dice el romance letrado
que el olvido no es su dueño,
que en el sendero trillado
las huellas de su talento,
revelan la melodía
en arúspice proemio.
 
 
Y aturdido en la aventura
de cenital sortilegio,
gime abyecta la anarquía
en confuso desconcierto,
cual arrabal atrevido
en su fárrago apogeo.
Notas osadas irisan
el espíritu indiscreto,
del capricho que castiga
al pretérito silencio,
en la frugal despedida
cautelosa en su desvelo.


Tornasola ineludible
al romance sus requiebros,
lisonjean su armonía
el rocío del arpegio,
que fluye libre de penas
tan hialino entre los fresnos,
cual céfiro que enamora
el aura del sentimiento.


¡Gime el romance su adagio
y el olvido no es su dueño!
 

sábado, 27 de octubre de 2012

Odas trenzando romances

 

Odas trenzando romances
clandestinos y alquimistas,
preludiando en sus azares
la conquista que armoniza,
cuando trinan los zorzales
y el ruiseñor concertista.


Pinta el otoño sargales
en el ocre de los campos,
lucen vistosos sarapes
los arbustos tapizados,
bendecidos de alabares
por el pincel arrullado.


Odas de auroras cantoras
en la brizna matutina,
alba rosácea extrapola
el romance de primicias,
cuando en las bóreas retornan:
golondrinas peregrinas.


Monárquicas mariposas
trenzan odas vespertinas,
en las orlas de amapolas
que despiden sus albricias,
cuando ventiscas pregonan
arpegios apologistas.


Canta el madrigal de orquídeas
sus trenzadas emociones
y en las cascadas se irisan
románticos los albores,
del crepúsculo y la brisa
en el clímax de pasiones.
 

jueves, 25 de octubre de 2012

Siempre vuelan mis versos

 
 


Admiro en el umbral la lluvia que derrama
los hilos del besar bajo la luz de otoño.
Admiro en el boreal la aurora que se escapa
y al místico zorzal trinando en su abandono.

Alcorzan madrigales los fresnos en las sombras
matizando alboradas brillantes los arcenes.
Trascienden aventuras las ramas que tremolan
e inspiran lisonjeando arúspices placeres.


Siempre vuelan mis versos cuando la lluvia asperge,
el céfiro capricho que liras dimensionan
y el relente de musas que auguran sus vergeles
susurran al oído azares cual aureolas.


Preludia el horizonte la prosa que no muere
cuando la lluvia aliena memorias y romanzas.
Vuelan sueños que danzan heréticos, perennes,
sus épicas hazañas de ardientes madrugadas.

Siempre asciende algún verso cuando besa la lluvia
el hálito sagrado del rosicler ocaso,
tan sutiles, traviesos que atrevidos copulan,
con el edén bohemio que versa en los aciagos.



martes, 23 de octubre de 2012

Acaso en las primicias ...

 
 
 
 
Acaso en las primicias tu amor será bohemio
y en el bregar errante la rosa se deshoja.
Acaso en las albricias de augurios consistentes,
tu amor será la clave que el verso dimensiona.

Entonces mis apuntes hablaran del destino,
de azares confundidos cual vuelos de gaviotas,
si acaso el horizonte del cautivo proemio
esplende en su almenara, la hoguera de su historia.

Tan siquiera un instante bergante de caminos ,
de angustias lacerando crepúsculos y auroras,
si acaso en la pendiente de aciagos trascendentes
anáforas rubrican inquietas sus memorias.

Y arrullarán mesuras del alba en sus quimeras,
si acaso en el preludio se acrisolan las rosas.
En tanto el sentimiento se arropa en el idilio
y el verso emancipado se inspira con su gloria.

Acaso en la armonía del verbo que se aliena
llevando en su lirismo cual delfos que aprisiona,
si el cántico se inquieta de ascetas misticismos
y el sueño conspirado libera sus lisonjas.

Y el edén; y las rosas; el arpa y la alameda;
y el corazón fluyendo cascadas que eclosionan,
me llenarán de arpegios y arúspices delirios:
si acaso en las primicias tu amor vence las sombras.
 

lunes, 22 de octubre de 2012

Un quizás de tus labios

 
 
 


Un quizás de tus labios pudo alejar las dudas,
en tanto era yo dueña del beso que acrisolas.
La pregunta suprema con lágrimas tozudas,
encontró en mi sonrisa remanso de amapolas.


Y el piélago del alma suspira con la espiga
del clavel sostenido de ardiente sutileza.
Un quizás de tus labios discrepa con la intriga,
que absurda y venenosa profana la nobleza.


Ah, desdén que sucumbes en derrotado exilio,
que postrado rumora su astucia timadora
mientras tanto tu aplomo se tienta del idilio,
fundiendo la confianza que fluye con la aurora.


En la armonía ilusa que infunde la conquista
del quizás que en mis labios dibujó la ternura,
se tallaba el augurio frugal del alquimista
con tus ojos de estrellas y aciertos en mi albura.


Si encontré en tus razones la calma que se anida
en viajera esperanza sin dudas traicioneras,
conmovido horizonte cual alba florecida:
bendecirá el instante preclaro de quimeras.
 

sábado, 20 de octubre de 2012

Tardías

Tardías ...


Tardías las nostalgias que complejas
destierran la esperanza ante tus ojos,
ya todo se afianzó, no hay más enojos
que puedan quebrantarme si te alejas.

Tardías añoranzas que perplejas
conspiran las espinas entre abrojos,
de ortigas y de zarzas que en despojos
anulan las fronteras entre rejas.


En tanto me idolatras cuando adoro
el libre florilegio del tesoro,
que acerca el horizonte en la quimera.


Y mientras el compendio de los versos
sublimes de confesos universos:
confinan la distancia traicionera.
 

jueves, 18 de octubre de 2012

Osada en noche de estrellas

 
 


En el silencio que arcano regala noches de estrellas
y en el endrino infinito de las límbicas doncellas,
el céfiro que murmulla sus delicias cual nirvana:
arrullando va en primicia una romanza temprana.

Ponderando va el amor que entre sombras no claudica,
cuando las dudas trascienden el límite que rubrica
memoria del pergamino que guarda en noche de enigma,
sentencia de aquel capricho que en ascuas tatuó su estigma.


Estigma de una mirada que rijosa me cautiva
siempre sedienta extrapola los guiños de una misiva,
cuando plagia en mi horizonte tembloroso en la velada
una caricia lasciva cuando me entrego tentada.


Tentada en libre albedrío y osada en noche de estrellas
comparto el deseo mío presagiando las centellas,
si el cenital apogeo que en el gozo me succiona:
se desborda en la cascada si tu romanza eclosiona.



 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Si te marchas



Apenas llega el tiempo de intuir que te marchas,
ha sido largo el tedio, tu amor me ha confundido.
Errantes son las huellas de atardeceres fríos,
en tanto llega el tiempo de vivir la nostalgia.


Gaviota flagelada despide en su escapada,
el eco del graznido que anuncia tu periplo
de insanas contingencias y azares sin destino,
así como tu tiempo se esfuma si te marchas.


Quizás algún bohemio comparta mi plegaria
caminando a mi lado cual sueño peregrino,
tan solos entre sombras del breve desafío
y efímero pasaje de un tiempo que se acaba.


Apenas el otoño me llega y me arrebata
espliegos y quimeras del ínclito delirio,
ha sido tu anarquía de bárbaro egoísmo:
quien niega la ambrosía del beso en la alborada.

martes, 16 de octubre de 2012

Lo que el dolor musita

 
 
 


Nuevamente en la almohada, vi la rosa marchita,
 de nuevo su fragancia se evaporó en el aire,
 en tanto mi esperanza despojaba el donaire
 conservando en silencio, lo que el dolor musita.
 
 
Quizás en el desvelo de la espina idealista,
 quedará la añoranza que excede la quimera
 vagando entre la sombra quemada por la espera,
 al contemplar la rosa cuyo dolor conquista.
 
 
Nuevamente en el beso, el sarcasmo bohemio,
 del errante corsario que alucinó en su fuga
 y en el primor del alba rosácea que madruga:
 el prefacio del alma cual náufrago proemio.


Entre las hojas secas cuando el dolor inspira,
 el compendio de albores preludia sus promesas,
 en tanto la nostalgia del numen que suspira:
 conserva aquel aroma de auroras feligresas.


lunes, 15 de octubre de 2012

Continuarán siendo Mitos

 
 
 
PARA RETO DE PANEM CIRCENSES
‘’EL HOMBRE Y LA MITOLOGIA’’

Continuarán siendo Mitos
 

Augurios de mala suerte
para Acrisio, rey de Argos
llevan mensajes amargos
del Oráculo que advierte,
revelaciones de muerte
si la princesa y doncella
a su marido se entrega
y el milagro se decrete.

Es preciso que la encierre
entre paredes de bronce,
no habrán donceles varones
que a la princesa cortejen.
Sufre la joven silente
en su holocausto sin hombre,
despojada de pasiones
por su padre persistente.

La belleza deslumbrante
de la joven casadera,
cual radiante tempestiva
filigranas centellea.
Zeus su prenda desea
y en fina lluvia dorada,
penetrando la ventana
cual rayo de Sol fecunda,
a la diadema confusa
de la princesa cautiva.

El estupor y el enojo
a su padre cercenaron,
Acrisio sintió el espanto
de la délfica noticia.
Cuando Perseo nacía
entre augurios de quebrantos,
al mar fueron condenados
sin piedad ante el pecado.

La omnipotente presencia
del monarca del Olimpo,
cual vientecillo divino
protegió con gran proeza.
Fue Sérifos fortaleza,
del ímpetu y la osadía
del joven que en su hidalguía
conquistaba corazones,
arrogante en sus pasiones
y hermoso por su sonrisa.

Hermes y Atenas guiaron
los espacios siderales,
de abismos incomparables
artilugios cual desvelos,
de Pegasus y Perseo
cabalgando con donaire.
El batallar incansable
del profético acertijo,
pudo besar el idilio
en quimérica alameda,
con la virginal belleza
de la Andrómeda inefable.

Continuarán siendo mitos,
constelaciones de sueños
de suspicaces empeños,
cual esplendentes delirios.
Universo de vestigios
que la cultura nos deja,
épicos versos, leyendas
en pergaminos de oro,
eminentes del tesoro
que el patrimonio respeta.



domingo, 14 de octubre de 2012

Yo repudio...



Yo repudio el proceder de la arrogancia
la indolencia prepotente que confina,
la mentira que se arropa de inocencia
y la falsa rebelión que la encadena.

Yo repudio la doctrina aventurera
que aprovecha la ignorancia repetida,
las consignas disfrazadas de promesas
y la falsa democracia que la hostiga.

 Yo repudio las falacias encubiertas
en la doble falsedad de la censura,
de anatemas traicioneros que entre rejas
sacrifican esperanzas entre brumas.


  El desdoble de Satán o Maquiavelo
que confunde y enajena voluntades,
va quebrando en el espíritu del pueblo
la genuina decisión de gobernarse.


Yo repudio a quien proclama y no respeta
el derecho de expresar lo que se siente,
socavando lo más hondo de la esencia
y al auténtico clamor que no conviene.


Y si acaso en el repudio la apatía
del dolor va consumiendo la quimera,
me destierro sin rencor de la agonía
y reclamo libertad desde mi ausencia.


sábado, 13 de octubre de 2012

Entre versales y empeños



Escribir nos conmociona
nos alegra y nos convierte,
entre el verso que divierte
y la lira que emociona,
a tentar letras que fluyen
romanzas maravillosas,
odas y endechas virtuosas,
cual arrullos que construyen
un sortilegio de sueños
entre versales y empeños.


Entre versales y empeños
surcan al cielo versares,
horizontes de palmares
y el laberinto de ensueños.
Vierte el ágora serena
en la pluma soñadora,
la armonía silbadora
del concierto que enajena,
la lira que inspira ilesa
cuando la musa regresa.


Cuando la musa regresa
entre letras que arrebolan,
sus enigmas enarbolan
cual augurio de promesa.
Con el sabor de aventuras
sueñan épicas conquistas,
de atrevidos alquimistas
que presagian las alburas,
como deidades que ufanas
esplenden cual filigranas.


 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Fue todo un enigma

 
 
 

 Fue todo un enigma tu encuentro en la noche,
endrino destino de azar cual derroche.
 
Estigmas marcaron axiomas discretos.
Fue todo un enigma de ascéticos retos.


En la noche aquella del candil que inspira,
los besos ajenos colmaron la lira.


Fue más que un enigma, galante locura,
en el laberinto de la desmesura.


Hubo profecías en versos arcanos,
en la gran sorpresa de un amor ufano


y ansiados dilemas de sueños fugados:
cual bóreas de anhelos besaron pecados.
 

Regresan

 


Regresan solitarias las noches de tristezas,
con brizna de recuerdos tentando en mi ventana,
es como si la luna que oculta sutilezas
dejase en su capricho la excelsa filigrana.

Regresan los anhelos cual noches de conquistas
de hechizos embrujando la sórdida rudeza
y como si el adagio de osados alquimistas:
el numen compartiera besando su grandeza.


Regresan los acordes de esquiva melodía,
cual eco que cautiva la noche que presagia
y es como si el otoño blandiese en su armonía:
el ocre del encanto dorado que contagia.


Regresan impolutos anhelos que conmueven,
de ansiosos devaneos en lenguaje lascivo
y es como si en las noches los sueños que se atreven,
danzaran la plegaria del verso fugitivo.


Regresan solitarias las noches de tristezas
y yo estaré en vigilia con la obcecada musa,
es como si en las dudas de ufanas fortalezas:
agrande su horizonte mi peregrina ilusa.
 

martes, 9 de octubre de 2012

Madrigal de añoranza


 
 

Madrigal de añoranza,
hacedor plañidero que implora
en semblanza que llora,
cuando en tientas el tedio le alcanza.

Despedida apacible,
intangible el ocaso deshecho
en el tiempo maltrecho,
que abandona su alianza irascible.


El céfiro se queja,
cual endrino visor de distancia
en absurda arrogancia,
que visible nostalgia le añeja.


Madrigal que alucina,
hacedor atrevido y virtuoso
en sopor silencioso,
que el arcano requiebro domina.



lunes, 8 de octubre de 2012

Llena mi espera

 
 

 Tu verso inquieto llena mi espera
y entre razones, sutil promesa,
vaga diezmando trivial frontera
entre la sombra que prisionera:
del cautiverio su luz regresa.

Tu verso agravia la hipocresía
y entre censuras tu voz sanciona,
al verbo insano que esgrimiría
entre sofismas de alevosía,
cuando el sarcasmo pueril se entona.

Tu pluma besa la rima ilesa
que en su romance deja el sendero,
del nigromante verso que apresa
y en el lirismo que le profesa,
trina el arrullo de aquel jilguero.

Tu prosa llora la incompetencia,
no existe alquimia de primavera,
cuando el bergante de la indolencia
burla ignorante, frugal sapiencia
y el verso indócil llena mi espera.
 

Me atrevo como soy

 


 Me atrevo como soy, lira y relente
y a veces entre lágrimas me inspiro,
como cuando la tarde me arrebata
el edén del crepúsculo perdido,
cuando el cielo de otoño se quebranta
en el gris universo del hastío.


 Me atrevo como soy, lira y relente
y a veces entre sombras me consuelo,
como cuando el suspiro se fusiona
con el alba rosácea del renuevo
y despide al lucero que reposa
en la fresca ventisca su desvelo.


 Si me atrevo al azar es porque creo
en la fuerza divina que enamora,
como cuando en susurro el florilegio
de las musas traviesas eclosiona,
arrullando la lira con los versos:
que me atrevo a rimar si el alma llora.

 

domingo, 7 de octubre de 2012

Mi pluma herida



 
 


Mi pluma herida por lo inasible
del verso amargo que estigmas deja,
llora el aciago de lo intangible...
y en la nostalgia que impía aqueja,
danza el adagio de lo increíble
sabio y preclaro, cual moraleja.


Mi pluma herida por tu arrogancia
en el silencio de tu despecho,
llora el cansancio de la distancia
y en el visible rencor maltrecho,
sangra el rocío de tu inconstancia
cuando el hastío versa deshecho.


Y en el conjuro mi pluma es dueña
de la esperanza candil de ensueños,
versa el augurio que azar diseña
si en la plegaria de iluso empeño,
fluye la brisa que no desdeña
en sus quimeras etéreos sueños.


viernes, 5 de octubre de 2012

En tus brazos, mi dueño me enajeno

 


Besaría las huellas de tu aliento,
confusión que arrebata mi añoranza,
laberinto discreto de esperanza
levantisco rebelde en los intentos.

Acaricia el umbral de mis tormentos
la plegaria frugal de mi alabanza,
cuando siento el temor, la desconfianza
que acongoja el requiebro de lamentos.


Turbulento seduce mi frontera
el néctar del indócil desenfreno,
penetrando el primor de mi pradera.


  Indómito el placer de tu veneno
si siento humedecer en mi rivera:
que en tus brazos, mi dueño me enajeno.
 

jueves, 4 de octubre de 2012

Bajo la luna llena

 
 


Aquí te espero hoy bajo la luna llena,
en el azul umbral crepuscular de octubre.
Presiento tu pasión entre la sombra oculta,
bajo la luna llena cuando el silencio arrulle.


Evoco el suspirar de tu viril apego
bajo el candil de luz que en el anhelo fluye.
Presiento la virtud eólica del beso,
que el alma disfrutó con el placer que esculpe.


Preámbulo de edén revive en la memoria
bajo la luna llena cuando la musa inspire,
conmueve la ilusión que en el ocaso asombra,
el célico trinar que gime en sus confines.


Y el eco de tu andar retumba en mi añoranza,
te siento en la oquedad de mi versar confeso.
Aquí te siento hoy bajo la luna llena:
en el azul umbral que besa mi recuerdo.
 

Apenas un recuerdo

 
 
 
 


Apenas un recuerdo que me acerca a tus versos
y el tiempo ha sido largo entre azar y capricho,
gaviota peregrina en las playas de antaño
y el eco del poema que acarició el camino.


Apenas un instante en el silencio etéreo
y el tiempo fue testigo del cenital olvido
que buscando la luz en el misterio arcano,
confundió su bregar y fecundó el exilio.


Anarquía de amor en el sutil compendio
y apenas tu mirar en el osado idilio
desató la pasión cuando los dos tatuamos,
el romance frugal que al cielo prometimos.


Y se rompió el encanto, desvaneció el hechizo,
apenas soy la sombra en el averno impío
y atada a la nostalgia de tu versar y el mío:
el tiempo ha sido amargo, nos separó el exilio.
 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Flores de Otoño



 
 

 Dominan amarillas florecitas
brillando y floreciendo con premura,
herbáceas del Otoño que benditas
adornan el ocaso en la espesura.


Conspiran con las musas andarinas
el áster como estrellas que esplendentes,
seducen mariposas como elfinas
y exhiben sus espigas refulgentes.


Versátil la belleza que cautiva
en el azul, morado, blanco y rosa,
la dalia como novia fugitiva
deslumbra en el crepúsculo cual diosa.

 Y excelsos crisantemos de colores
preservan sus pompones consentidos,
en tanto la nostalgia entre primores:
aflora sus monarcas presumidos.


Cual clámide la alfombra se corona
de azares otoñales que deliran
y el manto alabastrino se emociona,
con tiernos girasoles que suspiran.


martes, 2 de octubre de 2012

Trópico y mar


 
 

Trópico y mar: mi corazón evoca
y allí en la inmensidad de la quimera,
siento escapar mi verso entre la espera
con alas del gorrión que me convoca.


Vuelo fugaz que añora entre las rocas
romper la soledad sin primavera.
Trópico y mar que en besos convirtiera,
la cenital caricia de tu boca.


Fragancia del salitre en la ribera
y aroma de jazmín en el camino,
matizan la fragancia lisonjera.


Retumba en la campiña la añoranza
cual eco del Caribe en mi destino
y el verde del laurel en la esperanza.

Y sentencia mi verbo




Tu indolencia quebranta la ilusión de este día,
la pereza al mirar me hace gélido el sueño,
si es placer humillar con desdén y porfía
no acaricies mi alma: peregrino de ensueño.

Alcanzaste mi umbral cuando el sol despedía
en la tarde el azar clandestino y risueño,
esplendente y vital , no pensé que mentía
quien tallara el primor con pletórico empeño.


Y recuerdo el azul del crepúsculo intenso,
cuando escucho el versar de tu arrullo y te pienso:
tan bohemio en mis ojos suspirando sin prisa.


Es aciago el instante que distancia tu aroma
sentenciando mi verbo el adagio que asoma,
si flagelas la endecha de la utópica brisa.
 

Conmueve el corazón



  Conmueve el corazón que se ha tentado
de esquiva seducción que lo provoca
y acequias del romance idolatrado.


En tanto de suspiros se sofoca
ansiando enamorar la desventura,
plagiando la razón que lo convoca.


 Presagia en el dolor la desmesura
y escruta en el azar de la impotencia,
la abyecta mezquindad de la locura.


Absurda lobreguez que se ha trillado
de ingrato despertar de la tristeza,
que asfixia el corazón desconcertado.


Genuino surtidor de fortaleza
que sufre del dolor de la desidia
y el díscolo rencor de la vileza.


Derrota al pesimismo y la pereza,
al odio turbulento y levantisco:
que arruina entre sofismas la pureza.


  Y azarbes del romance idealizado
de anhelos reticentes que dominan,
conmueven al iluso que tentado
augura las quimeras que alucinan.