Mis letras versadas

Mis letras versadas

martes, 31 de julio de 2012

Poesía eres tu



Poesía eres tú,
la emoción que me anima,
la fecunda pasión
de las noches sombrías.
Poesía eres tú,
 tan sutil peregrina,
que enamoras las musas
con arpegios de vida.

Eres tú en el albor
la mirada que inspira,
que obstinada se aferra
al frescor de la lira,
intimista y porfiada,
 entre prosas y rimas,
consolando nostalgias,
mitigando desdichas.

Poesía eres tú,
 la traviesa divina,
la deidad del poder
 que con versos fascina,
eres vasto placer,
eres numen y alquimia,
panacea de amor
y exquisita ambrosía.


Poesía eres tú
quien atrapas mi vida,
me sometes al ego
de tus huellas perdidas
y suspiras, me arrullas,
me cautivas con tinta,
cuando fluyes de azares,
mi apacible utopía.

sábado, 28 de julio de 2012

Poeta del camino.

 

En el azar de la eclosión perfecta
del súbito silencio del lirismo,
extraña lobreguez del egoísmo
desvaneció la tinta del poeta.

Depuraron las dudas entre letras,
al revelar furtivo simbolismo
y la emoción del regio desafío,
armonizó dilecta la elocuencia.

En el versar amorfo del destino,
umbrosa se perfila la indulgencia:
cansada de alborozos peregrinos.

Albricias del efímero delirio
que busca en la preclara  contingencia,
el  ínclito poder de su lirismo.  


II

El ínclito poder de su delirio 
en la misión de perpetuar las letras,
con la verdad sin trampas ni promesas
que asfixien lo supremo del lirismo.

Sensibles aflicciones y quimeras,
prosaicas sensaciones del olvido,
enigmas de ideales confundidos,
que egregios se compendian en poemas.

Utópicos ensueños y espejismos
besados por las rimas del poeta,
que cantan al ascético destino.

 
Y el súbito silencio peregrino,
se confinó en la mirada excelsa
del  místico poeta del camino.



viernes, 27 de julio de 2012

Somos tú y yo.




Somos tú y yo mi realidad  y mi nostalgia.
Somos tú y yo bruma y dolor, niebla y escarcha.
Somos pasión  solos los dos en la algazara
y en el edén somos placer, fuego y alianza. 


Canicular ritmo de amor que nos abrasa,
en el ardor de copular locos las ansias.
Numen del ser, néctar de amar que nos abraza
al suspirar en el vergel tierno del alma. 


En la sensual cumbre de amor tú me seduces
con esa voz tierna y viril que me estremece.
Siento el supremo clímax voraz que nos conmueve,
en el acople tierno y frugal de nuestros seres.


Somos tú y yo pura eclosión de las miradas.
Somos así, locos de azares en alboradas.
Somos placer solos los dos en las quebradas
 y en el amor: el frenesí de nuestras almas.

jueves, 26 de julio de 2012

Triste historia...




Triste historia de mentiras conspiradas
 quebrantando voluntades con dobleces,
en senderos de falacias que se pierden,
entre oscuras intenciones solapadas.

No hay salida en el desierto de esperanzas,
todo es falso, vibra el miedo en la clausura
 y el mutismo que silencia las penumbras,
no consuela la miseria de las almas.

Triste historia de un umbroso desamparo,
de arrogancias que esclavizan y corrompen.
¿Dónde está la libertad, dónde se esconde,
entre rejas del absurdo desencanto ?


No hay garrotes que socaven tantos sueños,
pasan años, y la vida nos confina
entre tristes despedidas y lamentos,
de nostalgias que sacuden agonías.


Hoy me inspira la añoranza y la tristeza,
de saberme tan lejana de mi historia,
hoy me turban tantas lágrimas de ausencias
y el quebranto del rencor que no perdona.

miércoles, 25 de julio de 2012

Romance del mar.

  
 
El mar  le acariciaba en su romance
la tibia  palidez de la inocencia,
cual hálito sereno que profesa,
el púdico frescor de su donaire.
 
 
Murmullos de las olas intrigantes
que dejan las camelias de la espuma,
lisonjas luminosas como musas
pueriles, inocentes, susurrantes.
 
 
Es piélago de hechizos y bondades
el mar de caracolas y deidades
y aroma del salitre que enamora.
 
 
Arúspice el halago y la armonía 
de estrellas marineras en la orilla
cual perlas de la aurora que apasiona. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Encuentro...



El celeste tornasol del horizonte,
va al encuentro del crepúsculo dormido
y enternece el oropel de los suspiros,
cual plegaria luminosa de los montes.


El néctar inocente que no esconde
el arcano tornasol del acertijo,
sigiloso en el encuentro clandestino,
deja arpegios en el aura de los bosques.


Es ventisca placentera y reservada
la celeste comunión tan esperada,
que matiza el abalorio de pasiones.


Y la Luna que emociona sus instintos
en el diáfano crepúsculo divino,
sigue regia como cómplice de amores. 

domingo, 22 de julio de 2012

Nunca más...



Nunca más:
La brisa del ayer será silencio,
ni el aura de su hechizo mi clausura,
ni el vástago vacío de otros tiempos,
refugio reticente de mis dudas.

Nunca más:
Se aferra el corazón al imposible,
que excusa en la disculpa su derrota,
ni al pretexto desafiante e inasible,
que reserva su visión entre las sombras.

Nunca más:
La endecha del dolor será la ruta,
que aguarde la nostalgia de lamentos,
ni el hielo del recuerdo que se esfuma,
el perpetuo glaciar de mis empeños.

Nunca más :
El ímpetu será efímero en mis días,
escapando en el instante de un desvelo.
Será el reto que amanezca cual sonrisa,
en el céfiro poniente del deseo.

Nunca más:
El fracaso de agonía que doblega,
será el rumbo que claudique en el desierto,
ni el exilio cual ventisca de tristezas,
 el bárbaro dolor de mi silencio .

Nunca más:
El cálido terral será el secreto
de cómplices desvelos del abismo,
ni el frágil pragmatismo de tu ego,
el hábil nigromante del olvido. 

Hoy al fin:
La brisa del ayer no es más silencio,
ni es oda de nostalgia y cobardía,
es hálito pretérito de un tiempo,
que deja su primor en poesía. 





sábado, 21 de julio de 2012

Espejo de ilusiones



Quimérica verdad, preclaras dimensiones,
albura del vergel y el gris de la mentira,
 reflejan la visión de incrédulos sofismas,
 arcanas realidades y espejo de ilusiones.

El tórrido placer de musas indiscretas,
incitan de emoción la magia de su delfos.
Adonis del besar bohemios florilegios,
 susurran al edén su ardiente contingencia.

Sofoca el rosicler misterio de sus labios,
la musa idealizada de azares y promesas,
suspira realidad y añora rosaledas
del vasto palmeral, oasis del remanso.

Hay mito en el umbral de lirios y amapolas,
la errante soledad clausura su nostalgia,
muy quieta en la oquedad silente que se apaga
y el místico vergel la atrapa entre las rosas.

Se mira en la visión la musa confundida
y el claro amanecer domina su  universo.
Crisálidas de luces revelan el encuentro,
 cual mito y realidad de ilusa que alucina.

Un mundo de ilusión, arúspices anhelos
vacíos de esplendor y musas inspiradas,
dilecta dimensión, divina filigrana
del alba al despuntar, celeste en su renuevo.

El ónfalos de amor cual templo que suspira,
devuelve su placer al ínclito horizonte.
Ascética visión de silfos y de flores,
 inspiran el versar de musas peregrinas.

viernes, 20 de julio de 2012

Te dejo en el silencio

Espero en el silencio de un milagro
la grata melodía que acaricia,
el ángel seductor de nuestra brisa
y el eco del amor en su remanso.


Ofrezco los acordes de mi llanto
y espero en el azul de tu partida,
que el ángel milagroso no desista
y alivie en el olvido mi fracaso.


Te dejo en el rencor de los recuerdos,
el rítmico dolor del desaliento
y el eco del arrullo de un requiebro.

Te dejo en el silencio del rechazo,
el íntimo suspiro del adagio
y azares reservados de mi tiempo.


jueves, 19 de julio de 2012

Sensualidad poeta.


Sensualidad que versa en poesía
la ardiente pasión que se desboca,
bebiendo el dulce néctar de la rosa
que espera delicada su conquista.


Delicias del contacto que provoca
el éxtasis candil de la vigilia
y el roce del placer que nos convoca,
al místico silencio de caricias.


El ímpetu arrebata y se sofoca
intenso en su genuino compromiso,
tatuando con su tinta nuestra historia
de ardientes desenfrenos y suspiros.

Sensuales tus palabras y lisonjas
sutil galán, ardiente y peregrino,
que libas con tus labios la corola
ardiente de pasión y desatino.

Me rindo ante las rimas atrevidas
cual cómplice leal de tu agasajo,
si encuentras vehemente la ambrosía
en el sensual abismo del abrazo.

   Sensualidad  poeta: tú provocas
e incitas al cortejo de pasiones,
romántica hechicera que alborota
demente frenesí de los amores.










miércoles, 18 de julio de 2012

Soledad compañera



Soledad compañera,
cruel desierto de penas,
aferrada a un ocaso
que al presente lacera,
sin piedad cual venablo
que verdades silencia,
en el túrbido páramo
de nostalgia y tristeza.



Hay carencias de sueños,
desamparos que quiebran,
las caricias del alma
en etéreas quimeras.
Soledad consternada
que corrompe y condena,
el empíreo vergel
en azares de penas.


Hay destierros en sombras,
solitarias tristezas,
cual errante despecho
que suspira la ausencia,
del nocturno desvelo
y el terral que se besa,
con la brisa marina
en la noche de estrellas.


En pueril desarraigo
de promesas intensas,
es preclara la cumbre
de emociones dilectas,
que presagian las dudas,
confesiones de penas
en el yermo vacío,
de un exilio que aterra.



Soledad compañera
de las sombras que pesan,
 en el vil desconsuelo
de agraciada quimera,
apariencia mezquina
que alucina tinieblas,
en el túrbido abismo
de mis penas bohemias.

sábado, 14 de julio de 2012

Al compás de los requiebros.



Yo te ofrezco el frenesí
del más ardiente deseo,
la pasión de seducir
cual desatino coqueto,
el néctar de tu sentir
mi adorado caballero.

Tú me ofreces el sabor
 de tus labios  hechiceros
y me susurra el primor
de tus besos en mi cuello,
en el lábil suspirar
del néctar de mis anhelos.

Yo te ofrezco delicada
cobija para tu cuerpo,
con sutileza en el alma
y el candil de mi silencio,
que te ansía en el remanso
 penetrando mis anhelos.

Tú me ofreces la verdad
del viril acoplamiento,
alucina mi visión
en el vaivén de los cuerpos,
cuando el eco del edén
se enajena con tus besos.


Yo te ofrezco la suprema
caricia de mis lamentos,
entre suspiro y gemido
al compás de los requiebros,
con el gozo bien prendado 
al encanto de los cuerpos.


Y en el elixir que fluye
del ardor de los deseos,
siento el clímax delicioso
del amor y sus misterios,
en esta complicidad
de las almas y los cuerpos.
 











viernes, 13 de julio de 2012

En el oasis.




En el oasis remanso
del palmeral escondido,
hay alborozo de almas
algazara y regocijo.


Gozo y cantares de coplas
tregua de odios vencidos,
en el oasis del prado
hay albricias de suspiros.


En el vergel florecido
cual rosicler paraíso,
viste la aurora el camino
del arcano misticismo.


Filigrana rosaleda
en el oasis de trinos,
hay descanso de las penas
en el jardín florecido.


En la umbría vespertina
hay azules desatinos,
llega la luna viajera
con su velo peregrino.


Siente el edén sofocante
el albur de los idilios,
de los ardientes amantes
en el bosque clandestino.


El crepúsculo de azar
cual contingencia divina,
siente el remanso de paz
en la tregua  sibilina.


En los azules empíreos
del vaivén de los amantes,
surcan ínclitos los prados
y  alucinan los instantes,
de placeres y remansos
que se entregan sin recato
en la algazara bohemia
del oasis confinado.








jueves, 12 de julio de 2012

Seguiré la ruta...



Seguiré  la ruta de mis sueños
omitiendo el duelo irreversible,
liberando el alma con mis versos
y atrapando espacios intangibles.

Seguiré versando en mis quimeras,
contemplando místicos molinos
de ilusiones diáfanas y etéreas,
quijotescas letras del camino.

Seguirán las musas peregrinas
hechiceras sabias de las letras,
cautivando lunas sibilinas
cual excelsa lira de poemas.

Seguiré el sendero de promesas
 que persigue ocasos y suspiros,
esculpiendo amor de primaveras
y eclosión sublime de lirismo.


Y en la cumbre vaga del camino
con la tinta eterna de  las letras,
seguiré el augurio de algún trino
cual azar preclaro de un poema.







miércoles, 11 de julio de 2012

No siempre el corazón...



No siempre el corazón es quien nos habla,
si el alma nos traiciona en su mirada,
sacude los rencores sin palabras
y anida en su cobija la esperanza.

No siempre es el silencio quien abraza
la triste lobreguez de la nostalgia,
efímera y fugaz deja sus trazas
 y encuentra solitaria su revancha.

Atenta la mirada  sin palabras
porfía en sus visibles añoranzas,
sutiles, melancólicas alianzas
en la reminiscencia de las almas.

No siempre en el encanto de un suspiro,
perdura el más sensible del hechizo,
traslúcidos deseos confundidos
y ensueños de quiméricos abismos.


Si expira en la mirada conspirada
el grávido estertor de las sonrisas,
cual mística visión desesperada,
aclama en su congoja las caricias.


No siempre el corazón sueña despierto
si entrega su utopía en cada anhelo,
no siempre se alucina en el silencio,
si el alma es quien se aferra al universo.

sábado, 7 de julio de 2012

Aferrada al libro de recuerdos.


Aferradas al libro de la vida
mis páginas escritas del pasado,
lejanas se remontan a la cima
de antiguos contubernios reservados.

Ayer que se confunde del presente
ambiguo y solapado en un suspiro,
cuartillas del azar que lo estremece
y enigmas del diario compartido.

Aferra el corazón en los pasajes
y atrapan obstinados las prisiones
de absurdos embusteros y cobardes,
que embrollan insidiosos las traiciones.

Pretérito remoto de un silencio
que atrapa los capítulos en prosa,
de instantes que sonrojan los deseos
y afianzan el poder de las memorias.

Recuerdos que atenazan inasibles
la cándida emoción que los evoca,
se aferran inocentes al misterio
del libro que atesora cada historia.

Se aferran episodios que atesoran
pueriles desenfados y requiebros,
cual libro perpetuando las memorias
de lágrimas bohemias del destierro.

Aferrada al silencio de este libro
que comparte los secretos  del desvelo,
yo descubro los rencores evasivos
que refugian el pretérito de empeños.

Cuando páginas y estigmas dejan huellas,
cual diario que perdona sin pretextos,
aferrada al evocar de las memorias:
yo conservo el talismán de mis recuerdos.









Y así la vida.


Danzó la pluma al toque del susurro
cual musa enamorada y solitaria,
danzó la tinta sus versos como arrullo,
de  tierna soledad en la distancia.

Y así la vida suspicaz hizo la brecha
bohemia y peregrina cual gaviota,
endecha de censuras y anatemas
y tristes laberintos de su historia.

Danzó el sensible crepúsculo de letras
la intensa melodía de memorias,
danzó la pluma su tinta de quimeras,
ungiendo cada sueño con su aureola.

Y así la vida enamora y nos invita
al placer del enigma suspendido,
así la vida seductora nos convida,
al juego del azar de su destino.

Danzó el silencio la absurda rebeldía
del piélago desierto de proyectos,
danzó la mística eclosión de la utopía,
al ritmo alucinante de los versos. 


Y así la vida danzó su primavera
con letras del ocaso en despedida,
danzó la pluma su estirpe y su nobleza,
cual musa del amor que le acaricia.


La pluma más allá de sus quimeras
danzando con la tinta de la vida,
pondera la elocuencia de las letras,
cual égloga dilecta que le inspira .



Danza mi pluma, su pedestal de penas.
Danza el amor la sinfonía inerte.
Danza la tinta su luz en la tristeza.
Danza la vida renuevos de presente.
Sin sombras del ayer en ónfalos poeta,
la danza del versar presume su destreza
y el genio de besar las rimas con las letras:
devela mi verdad romántica y bohemia.

    

miércoles, 4 de julio de 2012

Para Alfredo Arencibia Méndez: Descansa en paz.

Llanto del alma que mi pesar alcanza,
llorando mis ojos la agonía,
sintiendo en cada lágrima la alianza,
del bárbaro dolor de tu partida.

Llanto de esperar en la impotencia
la intriga de la muerte susurrante,
con lágrimas abrazo tu presencia
y aferro los recuerdos suplicante.

La angustia y la aflicción del cruel declive,
sofocan la esperanza entre las penas,
congoja de la vida que se extingue
y ocaso del dolor que la condena.

Flagelo incontrolable que cercena
y azote del dolor que no perdona,
robándole a la vida sus quimeras,
cual látigo imparable que le azota.

Tus ojos se han cerrado eternamente,
fallece la energía de tus horas,
transitas a la luz omnipresente
al seno del amor y de la gloria.

El llanto que tributa su amargura
con rostro compungido y destrozado,
recibe en el consuelo tus memorias
y ruega en el sudario tu descanso.

Atrás la adversidad y la amargura,
tu cuerpo ya agotado ante el calvario,
expira su congoja ante la angustia,
buscando paz eterna en campo santo.



Dedicado al mejor amigo de mi padre, al Sr. Alfredo Arencibia Méndez. Más que amigo un hermano desde sus tiempos jóvenes en Cuba. Jamás hubo límites en esa amistad, ni el tiempo ni la distancia hizo mellas en su hermandad. Hoy sus ojos se han cerrado y su alma camina hacia el encuentro con nuestro Señor Jesucristo. Descansa en paz, Alfredo, tú ganaste el paraíso con tus obras de  amor, con tu calidad como ser humano: honesto, sincero, leal y siempre amigo.
Jamás olvidaré todo el apoyo que me brindaste desde mi llegada a este Gran País, gracias por toda la ayuda que siempre nos distes, en especial a mi padre, a quien jamás abandonaste. Hoy lloramos con toda tu familia, estamos tristes porque el cáncer ésta vez pudo más que tus deseos de vivir y tus energías, pero sabemos que nunca el optimismo y la fe te abandonaron.
¡Descansa en paz ! ¡ El Señor de la Historia te recibe en su santo seno !