Mis letras versadas

Mis letras versadas

viernes, 27 de abril de 2012

Entre mis versos



Suele aparecer en la distancia, con el ancla al hombro, buscando donde acariciar la tierra firme. Su cabello siempre suelto, al aire, despeinado y ondulando sonrisas entre los rayos de su alma. Deslumbra la fuerza de sus ojos, lleva la inteligencia acomodada y polvorienta, sacude con sus manos bien talladas los vestigios de un ayer sin huellas y calma la ansiedad del hoy y del mañana, con la ternura del amanecer que despierta y alborota, con esa cercana sensación de andar veredas y montañas, de abrazar llanuras y seducir entornos, siempre con el ancla al hombro, moldeando espacios, donde establecer su morada y rellenar vacíos.
Suele aparecer entre la niebla densa, o entre la lluvia iluminada por hilos de plata. Suele vestir de blanco, o de azul, o de rosa, o tan solo enredar sus cabellos sueltos en el mosaico espectral del arco iris, besando con el sol las gotas húmedas del llanto del universo. Suele aparecer llena de gracia, el ancla siempre al hombro, y cuando canta la transforma en arpa y las cuerdas frágiles entonan las más dulces melodías al viento. El éxtasis de su canto se transforma en brisa que fascina y el arte de sus manos acariciando cada acorde con el genio de su arúspice deseo, eclosiona en danza, aparece revelándose en su ancestral designio, con el ancla transformada en arpa y el eco de la brisa en melodía.
Yo lo sé, la he visto ante mis ojos, en la distancia, he sentido el delirio de su canto y danzado su intensidad, a veces sola, otras acompañada del verso amigo que se deslumbra ante la divinidad del horizonte, ante el eco persistente de la brisa, ante los colores desordenados de su numen y el celestial ocaso de la vida, ante el amanecer que enamora con el guiño de un nuevo día, para anclar entonces en el centro mismo de los sueños, con el ancla desafiante de los retos, la melodía vehemente del optimismo  y el poder de la imaginación que transforma los instantes genuinos y los detalles imperceptibles de la vida, en auténtica poesía del alma.
Suele aparecer entre mis libros, entre mis  versos, entre mis sueños...

Y más que eso,
suele aparecer en la mirada ingénua
ilusa justiciera en la desdicha,
cual musa seductora que acaricia
el cielo en las cascadas de mis letras.

Suele suceder cada mañana
si el canto de los versos se iluminan,
de intentos melodiosos con sus rimas
y acordes de la lira en la alborada.

Suele aparecer entre mis manos
si el arpa se apodera de la brisa
y arpegios de la mágica armonía
se acoplan con el eco de mis labios.

martes, 24 de abril de 2012

Estás aquí

Estás aquí a mi lado,
egregio romancero de mis días.
Estás aquí conmigo,
 respiras de mi aliento,
cual cómplice de vida. 
 Escuchas mis lamentos
si extraño la partida
y aclamas mis sonrisas
 si estás aquí conmigo,
con ecos de caricias.

Estás aquí sin tacha
hojeando las memorias,
las páginas marcadas
que hablan de mi historia,
de luces y silencios
de ángeles en prosas,
de estúpidos desvelos
y musas soñadoras.

Estás aquí calmado
 tatuando la inocencia,
con sueños confundidos
de arcanos sentimientos 
y utópicas quimeras.
Abrazas mis sentidos
y en páginas discretas,
encubres mis delirios
de ilusa y de poeta.

Estas aquí a mi lado,
ilustre pasajero
de rimas confundidas.
Estás aquí en mis manos
eterno y perdurable,
pragmático y sin prisa.
Escuchas mis suspiros
de mística utopía,
si el cielo de mi mundo
en yermo desatino
destierra mis sonrisas.









lunes, 23 de abril de 2012

Bella tarde.

Bella tarde de jardín en primavera,
brisa tierna de rosáceos artilugios
y crisálidas de sedas  en la espera
invitando al retoñar de los capullos.

Van vistiendo los ramajes sus colores
y el verdor, tierna fragancia de la tierra,
va invadiendo con su gala al horizonte
como regio seductor de sus promesas.


Altaneros los zunzunes primorosos
con el néctar que seduce al embeleso
y abejorros coqueteando placenteros,
son testigos de la tarde y sus misterios.


El murmullo melodioso con el viento
armoniza con la tarde y su nobleza,
romancero de la brisa en primavera
con aroma de jardines que regresan.


Bella tarde de matices que la inspiran
con la casta intensidad de su ralea,
que rimando en el paisaje sus quimeras,
van besando su esplendor con poesía.


Cuando cae en el crepúsculo cansada,
delicada en el abrazo de un lucero
duerme intacta, soñadora y perfumada,
preparando con el alba su renuevo.





miércoles, 18 de abril de 2012

Esperaré


Esperaré paciente la llegada
del nuevo amanecer de  mi sonrisa.
Esperaré sin miedo en tu mirada 
la calma que acompaña mi agonía.

Esperaré en silencio la porfía
del beso que se escapa con el alba.
Esperaré en la duda la caricia,
que abraza en el crepúsculo mi alma.

Esperaré el denuedo en la partida
y el brío del valor que no amilana.
Esperaré la audacia y la osadía
del reto desafiante que me aclama.

Esperaré el ocaso  con la brisa,
intrépida y ufana que me alcanza.
Esperaré en tu intensa gallardía
la fuerza que me alienta y me acompaña.

Esperaré el abrazo y la sonrisa.
Esperaré el desvelo de tu alianza.
Esperaré prudente y sin sofismas.
Renaceré resuelta en la esperanza.

martes, 17 de abril de 2012

Cansada de su andar.


Cansada de su andar cada mañana,
miraba su horizonte en la distancia.
Su paso entre la niebla aminoraba
 y  el ceño seductor de la alborada,
cantaba en el silencio su regreso
con suaves acertijos de añoranza.

La trova soñadora de una alondra,
se escucha entre la niebla desgarrada.
Ausencias lastimadas que se ignoran
y el paso cadencioso de miradas,
entonan el silencio con la alondra
cansada del trinar cada mañana.

El cielo tornasol del horizonte
festeja con el alba en la distancia.
Cansada de su andar en la algazara
del gozo trovador de la mañana,
alcanza en el suspiro del sinsonte
azares melodiosos de esperanzas.

Discrepa la distancia que desdeña
cual gélido crepúsculo del alba,
se aleja del dolor y la indolencia,
se aleja intolerante la amenaza
que canta en el cansancio de las penas,
el arpa surtidora de venganzas.

Cansada va su adarga justiciera,
broquel del corazón que le arrebata,
exhausta de lamentos  que la alejan
del canto seductor de la mañana,
que besa en el azar cantos y versos
testigos de su andar cada mañana.


miércoles, 11 de abril de 2012

Vienes a mí


Vienes a mí, inasible viajero
sortilegio y encanto
en aljófar de arpegios,
sin distancias ni tiempo,
en espacios dilectos,
con tesoros del alma
y anatemas secretos.

Vienes a mí, inasible misterio,
con pinceles de azares
desafiando desiertos,
desfilando entre ninfas
con los silfos del viento,
cual relente de luna
y acertijos de sueños.

 
Principiante discreto,
melancólico y tierno,
inocente que inspiras
alborada y renuevo,
con la huella divina
y el primor de tu genio,
que seduce y cautiva
en rocío de versos.

 
Vienes a mí, inasible entre sombras,
embriagado del néctar
del  bohemio poeta,
que con luces y letras
a su musa enamora
cual ocaso de luna
que seduce la aurora.

 
Reclamando tu espacio
en mi vida te quedas,
ambrosía del alma: peregrina celebra,
tu llegada de estrella
con deidades poetas
y especula la alquimia
con las rimas que besas.

 
Panacea de gloria,
universo de huellas,
de la magia del mundo
que su numen me deja,
la delicia de un verso: filigrana poeta,
en compendio de sueños
florilegio de letras.

domingo, 8 de abril de 2012

Amiga del alma: Feliz Cumpleaños

A ti amiga del alma, de encuentros furtivos y desvelos errantes. A ti fiel compañera de letras perdidas, ilusa soñadora de distancias inciertas, enamorada eterna del barroco y del romántico besar de los versos por las rimas, a ti, que te estremeces con los arpegios de Vivaldi y vibras con los toques de tambores, que amas la literatura clásica  y te emociones con los matices del sincretismo arraigado a nuestras culturas, que vives la magia de lo real / maravilloso que se conecta con nuestros tiempos pretéritos y presentes,  a ti, que encuentras explicaciones a todas las preguntas suspendidas sin respuestas, a ti: Amiga del Alma, dedico las letras de este día.
 Conmueves los instantes con la plenitud de tu optimismo y aún cuando sé que los acordes de tus letras son relente de triste desarraigo, siempre aparece la luz de la esperanza que sana y que motiva.Tu pluma talentosa e inquieta encuentra su quijotesco derrotero cada mañana, acompañada del humo del café que deja el aroma en el derroche del talento que fluye de ella, como esas cascadas de luces que son el Delfos de mi mundo de poesía.
Filigrana de conocimientos, sabiduría que  invitan al mundo del saber, son las joyas que adornan las huellas de tu ingenio y de la gracia única de compartir desde tu rincón del alma, lo que atesoras y  amas. Desprendidas, generosas, fluyen con todo su esplendor, compartiendo las riquezas espirituales con la paciencia de esa maestra que vive en ti.
Y hoy es tu aniversario, cumpleaños de virtudes y talento, de arrullos y gardenias, de sonrisas y lágrimas, de abrazos y despedidas. Años convertidos en  plegarias y alabanzas, en azares y encuentros, en primaveras y ocasos, en  añoranza y soledad. En la delicia del néctar de tu inspiración va toda la mezcla que alimenta cada vacío, cada dolor, cada sueño y cada desafío.
Aquí dejo la huella de mi admiración, cariño desmedido del afecto y la estima a tu esencia maravillosa.
Sigamos compartiendo el elixir que nos dejan las musas, el numen de su poder misterioso y fascinador que nos susurra en sueños y desvelos.
Como cada mañana seguiré compartiendo el aroma de tus letras con la fragancia de esa tacita de café que ambas compartimos desde la distancia, así como peregrinas en mundos ajenos y artífices de la generación perdida, que andamos los caminos a golpe de martillo, haciendo eco de esa, tu frase, que se quedó conmigo.




Dedicado a mi amiga Rosa Marina González Quevedo,
desde mis Cascadas de Luces a su corazón amigo.

viernes, 6 de abril de 2012

Triste soledad del alma.


Tarde lúgubre y sombría
de granizos a intervalos,
cobija el Sol la utopía,
son las nubes el sudario.

 Triste soledad vacía,
 duelos de abrazos truncados
en la confusa anarquía,
entre silencios guardados.

Melancolía infinita
 sacrificios traicionados,
 por la incomprensión perdida
del trivial de los fracasos.

Tarde efímera de vida
duerme el Sol en el cadalso.
Todo en tinieblas se agita
cuando su luz ha opacado:
el crepúsculo que anida
el azul en el ocaso.

 
Verdugo el tiempo de espera
entre granizo y quebrantos.
Triste soledad de penas
de turbación y fracasos:
excomulgando tristezas
y anatemas del pasado.


Triste soledad del alma,
noche de estrellas discretas.
Guarda el rocío del alba
cual romancero sus penas:
florilegio de esperanzas
en las letras de un poema.




jueves, 5 de abril de 2012

Parada frente a Ti.


 
Parada frente a Ti, en ésta tu morada,
tu Cruz de bendición clavándose en mi pecho
comparto en tu dolor: estigmas de la alianza
de eterna redención, Señor del Universo.

Parada frente a Ti, mis lágrimas no alcanzan
lavar tanta maldad, ingratitud, venganzas.
La sangre de tu amor es verbo de la alianza,
Calvario de Dolor: Plegaria de Esperanzas.

Te miro en esa Cruz, Jesús de los caminos,
sendero en el dolor y eterno compromiso.
Parada frente a ti en el Altar me hinco
con ansias de beber la fuente de ese vino.

Tu cuerpo, Mi Jesús en ese pan divino
alianza de tu amor que calma los vacíos.
Verdad de perdonar, bendito sacrificio
orando junto al Padre, tu fe en los Olivos.

Jesús de mi oración, hincada en tu morada
abrazo en esa Cruz tu fuerza y tu Palabra.
El Verbo del amor sagrado de tu alianza,
convierte en el perdón: consagra en la esperanza.

miércoles, 4 de abril de 2012

A la sombra de un laurel: Encuentro de Horizontes.


Sentados a la sombra de un laurel, mirando el horizonte sin propuestas, estaban consumiendo los minutos en la contemplación sublime y sin palabras. El abismal silencio  confundido con el misterio del aire, la brisa celestial y el arrullo de las alondras en su tierna sinfonía. Arco iris de reflejos entre las ramas y el silencio, consolidando su alianza con el desafío ante lo incierto.
Ella toda de azul, él todo de negro. Contrastes metafóricos, reto eterno entre la inmensidad de lo celeste y el arcano misterio del silencio lúgubre de la oscuridad.
Estaban allí, perdidos entre quien sabe cuantos pensamientos. La belleza del universo vasto, su majestad excelsa entre el verdor de la llanura , el desafío lejano de las montañas en sus cimas tocadas por las nubes, besando cada rayo de Sol como novias regias del paisaje, iban dejando sus estigmas matizando primaverales destellos y presagiando azares.  El murmullo del manantial travieso, cristalino y seductor en la pureza de sus aguas frías, mágico en su cadencia, estrepitoso y suave, invadía con arpegios los rincones con sus contradictorios acordes, cuando perdía su curso para entonar con fuerza el himno de su caída loca entre las piedras. 
Y el silencio llenando el corazón conmovido, insistiendo en su permanencia, extasiado por el frenesí que lo perpetúa todo y lo arrebata todo. Los ojos a lo lejos perdidos en lo desconocido, en la perfección inasible de la armonía, inspirando un deleite incomparable. Páginas suspendidas en las memorias, esencia y naturaleza del amor lavadas con lágrimas, despedidas y soledad. Silencio de voces apagadas, efímeras promesas y prolongadas añoranzas. Ella, siempre de azul, grandiosa en la vastedad de su imaginación, con las páginas prendidas a su alma, rociados sus cabellos por las pequeñas flores blancas del laurel, siempre verde, siempre distinguido, coronando la elocuencia y testigo silencioso de su tiempo. Él, triste y de negro con la historia de su mundo y de su tiempo eterno, sin páginas escritas y sin propuestas, solo escuchando el vaivén del silencio, acariciando con sus ojos el azul de la mirada tentadora de la lejanía, apretando su mano junto a la de ella y estrechando en su pecho aquella rosa roja que despedía el aroma fascinante del encuentro.
Y allí siguen como cada amanecer, al despertar el Sol del cortejo enamorado con la Luna, desafiando todas las tempestades, bajo la sombra acariciante del laurel, conjurando los silencios de sus tiempos y contemplando bajo un mismo cielo dos horizontes en el silencio, uno todo de azul, otro todo de negro. Y la rosa siempre bella, siempre roja, en cada renacer del alba, renovada en el crepuscular delirio de la noche y atravesando el pecho del amor con el aroma fresco del encuentro eterno.

lunes, 2 de abril de 2012

Gris regalo de la vida

Cielo de grises contrastes
triste escenario sin tregua,
de la lluvia que se acerca
cual cascadas a raudales.

 

Nubes se asoman violentas
figurando proporciones,
cual majestades excelsas
festejando sus legiones.

 

Exuberancia y diluvio,
cortesanos que desbordan
inundando el artilugio
de las nubes que se asoman.

 

Torbellino majestuoso
precipitando su exceso,
como escenario furioso
en los contrastes del cielo.

Cielo del gris apotegma,
aforismo  de la huida
de la cascada hechicera
que a la tierra  precipita.

Y bendice el fiel adagio
delicado que cautiva:
el renovado remanso,
en el delfos de su estigma.


Gris regalo de la vida,
cruza el vástago celeste,
espiritual que enternece
soñadora la utopía.


Y en la cascada hialina
que el cielo besa virtuoso,
el espíritu gozoso
de la tierra  que convida,
siente el numen primoroso
que el gris regalo le inspira.